11-M, el día que Aznar nos rindió
Colaboraciones - 11-M
Escrito por Rafael Gómez-Coronado Acha   
miércoles, 05 de mayo de 2010

La investigación a la mentira oficial, y ésta acompaña desde el primer momento a la masacre, ha estado centrada en las aparatosas pruebas falsas con que el poder golpista tiñe de islamista el atentado, e intenta engañar a los españoles para encubrir el crimen. Son las conocidas mochila de Vallecas, furgoneta Kangoo, la explosión de Leganés, el Skoda Fabia, los explosivos y, derivadas de ellas, los cabezas de turco asturianos y magrebíes. Esta investigación a la descarnada y masiva mentira, que han sostenido todos los poderes del régimen y sus medios de comunicación, parte de un prejuicio consolidado que dificulta llegar a los autores del atentado. Se trata de la idea preconcebida de que tales pruebas falsas fueron colocadas por una mano misteriosa y que, resultado de ello, a la policía y los políticos del gobierno no les quedó más remedio que seguirlas. De este modo se habría forjado el falso carácter islamista del atentado, inevitable conclusión de tales pruebas. Por ello, la investigación verdadera se dedica a buscar esa mano subrepticia que habría colocado la mochila de Vallecas o rellenado la Kangoo, esperando de este modo llegar a descubrir a los autores del atentado. 

 Por desgracia, la investigación verdadera del 11-M ha estado lastrada por este y otros prejuicios espontáneos, que a la vez eran alimentados con malicia por los distintos clanes del régimen actual. Cuanto antes nos liberemos de todos ellos menos se retardará la averiguación de la verdad. Dándonos cabezazos contra la realidad, nos liberamos del natural prejuicio de creer que los perjudicados políticos del 11-M harían lo posible por que se supiera la verdad y se hiciera justicia. Los dirigentes del PP nos lo han dejado muy claro y sabemos ya con certeza que son los primeros en encubrir lo que pasó, desplegando para sus seguidores todo tipo de cortinas de humo. 

Hace ya tiempo que nos libramos también del natural prejuicio de considerar a los partícipes en la manipulación de pruebas como autores del atentado, o directamente relacionados con ellos. Son tal la cantidad de personajes conocidos que intervienen en el montaje de la farsa islamista, algunos de muy bajo nivel policial, que suponer que están previamente vinculados con los asesinos resulta absurdo, tanto como imaginar una magna asamblea de golpistas de todos los niveles. Sabemos que gran parte de los implicados en las pruebas falsas simplemente obedecían, con ganas o sin ellas, con mayor o menor conocimiento, o miraban para otro lado por miedo o recompensa. 

Sin embargo, ya contra toda evidencia, nos mantenemos todavía en el prejuicio de que tuvo que haber una mano subrepticia, distinta de las conocidas, que colocara esas falsas pruebas y que descubriéndola a ella nos llevará a los autores. Sabemos bien que en cada prueba falsa participaron muchos sujetos de variadas obediencias, la mayoría perfectamente identificados, sin cuyo concurso no hubiera sido posible que triunfara la mendacidad oficial. Teniendo filiadas múltiples manos golpistas nos empeñamos vanamente en buscar la mano misteriosa que sigilosamente, al haber puesto las pruebas, desencadenaría los acontecimientos. Bien mirado, y con lo que sabemos, esta búsqueda de la mano subrepticia resulta especialmente absurda. Conocemos que la mendacidad oficial ha realizado un burdo juego de ilusionismo, recabando nuestra atención sobre las pruebas falsas aparecidas fuera de los trenes, mientras escamoteaba las verdaderas, las que sólo pueden estar en los vagones reventados. Los golpistas del 11-M hicieron desaparecer las pruebas reales, nada menos que once vagones, toneladas y toneladas de material, que analizados descubrirían el arma del crimen utilizada. Sería delirante imaginar una mano subrepticia que, cual David Copperfield, en la oscuridad se hubiera llevado once vagones de tren. Con la misma delicadeza y sigilo con que dejó la mochila en la comisaría de Vallecas habría hecho desaparecer miles de toneladas de los trenes a la vista de todos. Es evidente que eso no sucedió así. Si no que, del mismo modo que hemos visto posteriormente a todos los poderes del régimen sostener la mentira, en su momento concurrieron a hacer desaparecer las toneladas de pruebas reales que son los vagones explotados.  

En realidad, sabemos que las cosas no funcionan como las hemos pensado con nuestros prejuicios, que las órdenes vienen de arriba a abajo, que los grandes asuntos no se deciden en oscuras dependencias policiales si no en los grandes despachos del poder. La versión islamista del atentado no es el producto más o menos inevitable de un cúmulo de falsas pruebas que un gobierno engañado dio por buenas. El carácter islamista del atentado, con el que se propició la victoria electoral de ZetaP y se encubrió a los autores, es una decisión política, previa a los acontecimientos posteriores. Primero se decide que el atentado será islamista y luego se ponen las pruebas para materializarlo, a la vez que se escamotean las verdaderas. 

Es el propio Aznar quien nos lo revela claramente. Suya es la decisión de poner la versión islamista oficial, previa a la siniestra orgía de la mendacidad posterior. Los hechos son palmarios y, además, Aznar los confiesa con solemnidad posteriormente. Es Aznar quien pone la falsa versión oficial del 11-M. 

A las 20 horas de ese fatídico y programado 11 de marzo, el entonces ministro Acebes compareció en rueda de prensa. Informó a todos los españoles que el gobierno había ordenado a la policía abrir la vía islamista. Por el único motivo de que había aparecido un cinta con versos del Corán en la radio de una furgoneta Kangoo. La casete surgió al revisar la furgoneta en las dependencias policiales de Canillas, tras aparecer en Alcalá de Henares, donde no se encontró nada. Posteriormente hemos sabido que todos los mandos policiales le dijeron al gobierno que esa cinta islamista no tenía en principio relevancia policial, que la podía haber colocado cualquiera. Es el gobierno Aznar el que toma la decisión política de poner públicamente la vía islamista encima de la mesa, sobre la cabeza de todos los españoles. La primera y evidente cuestión es que el gobierno no tiene ninguna competencia técnica para decidir el camino de una investigación policial y judicial. Y menos aún por algo que el sentido común y los informes policiales dictaminan como irrelevante. 

La vía islamista del 11-M es pues una decisión puramente política de Aznar. Aún más, con su decisión de abrir la vía islamista el mismo 11-M, y sólo por la cinta encontrada en la Kangoo, Aznar hace que inevitablemente el atentado sea ya oficialmente de carácter islámico. Porque si analizamos el contenido de esa decisión, supone que lógicamente tenga las siguientes consecuencias. Primero, que la Kangoo sea oficialmente una prueba. Y como la Kangoo tiene carácter islamista, por la casete, la versión oficial también lo tendrá. Si ya hay consagrada oficialmente una prueba islamista, nada menos que por el Presidente del Gobierno, la autoría también lo será. Aunque todavía estaba abierta la posibilidad de añadir a ETA al atentado, como colaboradora de unos desconocidos islamistas. 

Y es Aznar quien confiesa que fue una decisión suya poner la vía islamista oficial. En su declaración ante la Comisión de Investigación lo dijo claramente: 

“mis instrucciones para que se abriera una segunda línea de investigación [islamista] a partir de los elementos encontrados en el vehículo” 
 

La falsa versión oficial islamista con que nos engañaron a todos, encubriendo a los asesinos y propiciando el triunfo electoral de ZetaP, es una decisión de Aznar, la puso él. ¿Por qué? Es Aznar quien lo sabe y a quien hay que exigir la verdad. Nadie esperará que ni ZetaP ni Rubalcaba revelen que se esconde tras tanta mentira. Cabría esperar que Aznar sea algo mejor que ellos o, al menos, que la presión que le suponga el verse desenmascarado haga que le interese desvelar la verdad. Si Aznar nos rindió el 11-M, encubriendo a los autores con la versión islamista oficial, él sabrá porqué lo hizo y ante quien. Aunque ahora sólo caben realizar especulaciones, parece evidente que nos tuvo que rendir por estar chantajeado o por obedecer órdenes superiores, pudiendo concurrir las dos explicaciones. Sobre todo, Aznar sabe ante quien nos rindió a los españoles, dejándonos en las garras del destructivo ZetaP. Durante los seis largos años de éste infame e ilegítimo gobierno, Aznar contempla inactivo el pacto con ETA, la destrucción de la Constitución por el estatuto catalán y otras leyes, la crispación y el enfrentamiento social provocado deliberadamente por ZetaP, los programas zapateriles de ingeniería social, el fomento del guerracivilismo, la ruina de la economía española mediante el endeudamiento masivo promovido por ZetaP. En fin, la destrucción de la nación española, que ZetaP anunció solemnemente en el Senado al cuestionar su existencia. Ahora vemos con nitidez, mientras exasperadamente lo sufrimos, el programa completo de destrucción de los asesinos del 11-M, a quiénes Aznar conoce porque nos rindió a ellos, y los encubrió y encubre todavía con su versión islamista oficial. 
 

NOTAS. 

1.- A quienes quede alguna duda sobre la íntegra falsedad de la versión oficial, conviene recordar que está confesada y se puede apreciar en un simple golpe de vista, con un solo razonamiento, sin necesidad de conocer las múltiples mentiras de cada prueba. En todas las pruebas falsas que hicieron aparecer hay Goma 2 ECO. La versión oficial está definitivamente fijada en la sentencia. En ella se emplea un único argumento para dictaminar que en los trenes estalló Goma 2 ECO: 

“El Tribunal, siguiendo un razonamiento lógico concluye que está probada la presencia de GOMA 2 ECO en todos los trenes donde explosionaron artilugios, pues un componente exclusivo de este tipo de dinamita plástica en un porcentaje relevante -más del 1%-, el dibutilftalato, está en todos ellos” (Página 539 de la sentencia) 

http://www.peonesnegros.es/descargas/5928-Sentencia.11M.Completa.pdf 
 

La falsedad de este “razonamiento lógico”, en el que se sustenta toda la sentencia, está acreditada por los peritos oficiales que intervinieron en la prueba pericial. En la grabación oficial de la prueba, realizada en el laboratorio, se les puede escuchar que el dibutilfatalato “no lo puedes atribuir a un explosivo”, “es como una contaminación genérica”, “del mundo mundial” “ sí, del mundo mundial”, “aunque sabemos que los explosivos tienen ftalato no podemos decir que este ftalato proviene del explosivo” “porque es que son ubicuos”.  

A partir del minuto 1:20 del video oficial: 

http://www.youtube.com/watch?v=lzj-UZm6T5s 
 

Como ya dijeron algunos de los peritos no oficiales en la sesión del juicio, los ftalatos son componentes de cualquier material plástico, como los que abundaban en los trenes, por lo que son irrelevantes para dictaminar el explosivo utilizado en la masacre. 
 

2.- Sobre la irrelevancia de la cinta islamista con que Aznar puso definitivamente la versión oficial, puede verse una recopilación de lo que dicen los mandos policiales en el siguiente artículo. Aunque es innecesario, pues el propio Aznar lo confiesa en la Comisión de Investigación: 

Habían aparecido unos hechos que por sí mismos no tenían un significado muy especial (una cinta comercial del Corán no tiene un significado muy especial)”“Los responsables policiales siguen pensando que prioritariamente hay que seguir con esa línea de la banda terrorista ETA y, a pesar de lo que piensan los responsables policiales, se decide abrir una segunda línea de investigación

http://www.diarioliberal.com/DL_opinion13.htm 
 

3.- Confesión de Aznar de que fue él quien puso la vía islamista y sólo por la cinta de la Kangoo: 

quisiera reconstruir algunos puntos que considero relevantes en aquellas horas …. se realiza una investigación sobre el contenido de una furgoneta hallada en Alcalá, en la que aparece una cinta comercial con grabaciones del Corán y varios detonadores… mis instrucciones para que se abriera una segunda línea de investigación [islamista] a partir de los elementos encontrados en el vehículo.”

Página 3 de la transcripción oficial de su declaración en la Comisión de Investigación.

http://www.congreso.es/portal/page/portal/Congreso/PopUpCGI?CMD=VERLST&BASE=puw8&FMT=PUWTXDTS.fmt&DOCS=1-1&QUERY=%28CDC200411290021.CODI.%29#(Página2)