Las penas de don Eduardo García Rico PDF Imprimir E-Mail
Colaboraciones - Historia
Escrito por Francisco Alamán Castro   
viernes, 01 de octubre de 2010

ImageLa Nueva España (1-8-10) eleva su altar demócrata a otro perseguidísimo de pro en la época de Franco.

Ahora nos canoniza al sufridor perseguido, enemigo de Franco y la Falange desde su más tierna infancia, don Eduardo García Rico. 
Hoy he leído el primer capítulo de su sufrida y perseguida vida. 

PERO 
Es lo malo de los que somos viejos, aunque tenemos poca memoria hemos vivido mucho. 
Todos los que cita el señor García Rico como amigos, jefes y protectores, eran queridos, viejos y convencidos falangistas camisas viejas, todos (Arias de Velasco, Pérez Clotas, Cepeda, Cesáreo García Tuñón y así hasta ciento). 
Sus primeros trabajos fueron en radio Oviedo FE (Falange Española) 22, dependiente directamente de FET y de las JONS (Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista), su jefe supremo era Franco. 
Y también La Nueva España, Órgano Oficial del Movimiento en Asturias, así figuraba en su portada al píe del entrañable escudo del yugo y las flechas de los Reyes Católicos, posteriormente tomado por los falangistas como propio, sin negar su origen. 
El jefe de ese Movimiento casualmente era Franco. 
En ambos medios trabajó diariamente muchos años y siguió colaborando esporádicamente hasta hace muy poco tiempo.

Alguna pelea tuvo conmigo. Me acuerdo de una graciosa. Se quejaba, en un articulo del 13 de octubre de no se que año, que los bestias soldados gallegos habían incendiado la biblioteca de la Casa del Pueblo de Luarca en el 36, en un acto fascista por excelencia, la quema de libros.

Le escribí felicitándole por el ilustrado artículo, siempre es triste que se quemen libros. De todas maneras le indiqué que era poco oportuno, pues si hubiese esperado un día más, se hubiese podido quejar también de la quema en el día de su aniversario (12-10-34) de la Biblioteca de la Universidad de Oviedo, por los cultivados milicianos rojetes, más de 100.000 libros, muchos valiosísimos y algunos ejemplares únicos en el mundo. Aprovecharon el día para hacer lo mismo con las importantes bibliotecas, del Obispado, Seminario y archivo de, de la Audiencia Provincial, destruyendo, entre otras joyas de inmenso valor histórico el proceso de Jovellanos y documentos de tiempos de Carlos III.

Leí el periódico los días siguientes y no vi ninguna queja sobre el tema.

No parecía don Eduardo, ya no un niño, muy alejado de aquel Movimiento. 
Contra menos se hable del pasado mejor. Pienso yo que todos deberíamos tener un poquito más de vergüenza. Todos tenemos mucho que tapar. Todos saldríamos ganando. 
Se imagina don Eduardo donde estarían sus viejos protectores, camaradas y amigos (Arias de Velasco y así hasta ciento) si hubiesen ganado los de su padre, que en paz descanse”.

Menos mal que el señor don Eduardo nos cuenta, que, a él, en el periódico y emisora de FALANGE le daban libertad para escribir lo que se le antojase, también en Pueblo, periódico de los SINDICATOS FALANGISTAS.

Nos cuenta que el 48: «Fuimos un grupo de jóvenes al teatro María Guerrero… salió... Fraga… Aquello «era una operación del franquismo, y Dalí, nada más llegar, declaró: "Picasso es comunista, y yo, tampoco"».

Veamos: Dalí en el 48 efectivamente regresó a España, por que así le dio la gana sin que nadie lo trajera, bueno era don Salvador, como para llevarlo y traerlo, no le daba la coba a Stalin que tanto lo había intentado, como el resto de artistas e intelectuales progres de entonces, se la iba a dar a Franco. Se instaló en Port Lligat, allí se declaró a finales del 49, PARA SORPRESA DE TODOS: “profundamente católico y partidario del régimen de Francisco Franco, general catalán que llevó al final la Guerra Civil Española, invadiendo con sus tropas Cataluña, venciendo los ejércitos republicanos”.

Nada declaró sobre el comunismo de Picasso.

Sí, en el 58, en el "María Guerrero" daría una conferencia titulada "Picasso y yo" en la que declara: "Picasso es español y yo también… Picasso es pintor y yo también… Picasso es un genio y yo también… Picasso es comunista, y yo tampoco".

Fraga por entonces era recién delegado nacional de Asociaciones, le faltaban seis años para ser ministro y en el 48 estaba preparando oposiciones, sacándolas todas con el número 1. No veo que pintaba el en la traída de Dalí y sus conferencias.

A finales de los 40 el señor Rico regresa a Oviedo e ingresa en las empresas, todas falangistas que ya he citado. Se afilia y destaca en SEU y TEU (Sindicato y Teatro Español Universitario de Falange respectivamente), da conferencias y representa obras de teatro en Educación Y Descanso, institución del Régimen. Creo que le oí una conferencia a la que me llevó un amigo falangista, no me llamó la atención su antifranquismo eterno.

Nos cuenta “el comisario de la brigada político-social, Claudio Ramos, le perseguirá hasta localizarle, huido, en Madrid… me dejaron libre, seguramente asustados por el estado de mi enfermedad pulmonar”.

Gómez Fouz, que el mismo don Eduardo cita, mucho más de fiar, lo cuenta de otra manera en Clandestinos, obra imprescindible para entender la oposición al franquismo en Asturias de aquella época,

Un policía de Oviedo coincide, al estar ingresado, en el hospital antituberculoso de Guadarrama con el “perseguido”, llama a Ramos y éste va a verle “a su habitación donde el periodista, a pesar de estar convaleciente del pulmón, se fumó una cajetilla de tabaco… Tras la vista Claudio Ramos y la esposa del periodista se dirigieron a la Dirección General de Seguridad, y mientras ella esperaba en la cafetería Rolando, Ramos habló con los Jefes policiales, consiguiendo que el enfermo se quedase en el citado centro del Escorial hasta su total recuperación... Cuando se lo comunicó a la esposa de Rico, ésta rompió en llantos de alegría y dio las gracias a Claudio Ramos”. Nadie le detuvo.

Nos había contado que los nacionales habían fusilado a su padre y a dos tíos suyos muy queridos, cosa muy lamentable, pero no más que la de los rojos, que habían fusilado previamente en la misma cárcel del Coto a otros padres y tíos de niños nacionales de ocho años como él.

Contaba Azaña del asunto: [el “Gobierno soberano” de Asturias… Encarcelaban a niños de ocho años (*) porque sus padres eran fascistas, y a muchachas de 16 ó 18 años, sobre todo si eran guapas (en informe rendido por el teniente coronel Buzón Jefe del Estado Mayor de Prada, le aclara a Azaña: “eran violadas en la cárcel”)]. Azaña, V.IV, p.847. (*) A don Eduardo no le encarcelaron. (**) A sus hermas no las violaron. Estos eran los compañeros del la familia roja de don Eduardo, descritos por ellos mismos.

Debe quedar claro que pienso que, de ninguna manera, ni su padre ni sus tíos hicieron nada parecido, ni lo aplaudieron, lo que si seguro es cierto que, aun sufriéndolo, no lo condenaron públicamente. Y es notorio que don Eduardo tampoco o yo no tengo noticia.

Habla mucho de lo muchísimo que hizo por el comunismo astur. No le puedo discutir en ese tema y sobre sus manejos, nada sé.

Lo que sí puedo asegurar y aseguro es que nunca fue encarcelado, en un partido comunista como el asturiano disuelto unas pocas de veces durante el franquismo, donde todos sus miembros, del más al menos, fueron procesados repetidas veces y repetidas veces sufrieron cárcel.

Veamos que decía en La Nueva España:

4-3-1.

Nos contaba que el Sr. Heribert Barrera no podía ser republicano, por que ocupó un cargo representativo en una monarquía.

Algunos que no podrían haber sido republicanos: Pablo Iglesias, diputado en monarquía; Lerroux  diputado en monarquía y Jefe de Gobierno de la República; Prieto diputado en monarquía y ministro de la República; Alcalá Zamora, ministro dos veces con Alfonso XIII, Jefe del Gobierno y Presidente de la República; Largo Caballero, diputado en Monarquía, Consejero de Estado con la Dictadura y Jefe de Gobierno de la República; Azaña, aspirante a diputado monárquico por el partido reformista monárquico de Melquíades Álvarez (*)  en dos ocasiones por Puente del Arzobispo (1918-1923,Toledo). Azaña se veía que tenía cierto interés pues: “Compra votos de pobres a duro, manda romper urnas, manda pegar a los componentes de las mesas” C. Rivas Cherif (biógrafo apasionado de Azaña, cuñado, la propaganda de guerra nacional aseguraba, con evidente falsedad, que era el querido). Retrato de un desconocido, p.118, 21,22. Así hasta mil. (*) Fue ejecutado sin juicio en una cárcel del Estado en Madrid, siendo el primer representante del Estado don Manuel, también en Madrid, del que no hay noticia que hiciera algo para evitar el asesinato.

Nos de don Manuel contaba: “se unió a los mineros asturianos… en 1934 para salvar a la República de un asalto reaccionario”. El asalto reaccionario fue que el centro derecha ganó unas elecciones absolutamente limpias, las más de toda la República, por una absolutísima  mayoría, y que el PSOE y algunos más dieron un golpe de estado contra la legalidad republicana que fracasó. Si el Gobierno hubiese sido fascista, después de la victoria militar hubiese impuesto el Fascismo. O se imagina a Mussolini o a otro fascista cualquiera no haciéndolo.

Nos contaba del golpe del 36, que es verdad que lo fue. No nos cita el del 34 como golpe, aunque es verdad que también lo fue, y hasta lo disculpa por ser dado en defensa de la “esencia de la República”, naturalmente amenazada por la derecha, faltaría más.

Nos contaba de la sangrienta represión franquista, que fue cierta. No nos habla nada de la sangrienta represión republicana, que también fue cierta. Recordemos represiones a cargo de los benéficos conmilitones del señor Rico: La primera de todas (rojas y azules), el 20-7-36 en el cuartel de la Montaña, Madrid, se asesinaron 130 prisioneros que se habían rendido. La primera gran matanza de la guerra. Hay más pero ¿para que seguir?

Aquellos años “represionaron” todos, prácticamente al 50%, de nada vale que muchos señores Rico lo oculten, los hechos son tozudos. Y mal camino llevamos si seguimos con las milongas de buenos y malos, aunque ahora sea al revés. Todos fueron buenos y malos, mitad y mitad, más o menos y con matices, gracias a Dios. Todos tenemos que avergonzarnos de mucho y perdonar mucho. Temo que los suyos más que los míos.

Me saca don Eduardo unos diez años, pensaba yo en la época que era un joven movido, con ciertas inclinaciones culturales, pero sobre todo muy metido en el Movimiento.

Al leerle después de haber regresado a Oviedo ya con canas, me quedé “pasmao”, ya me había quedado con otros muchos.

Tomando un martini en Gijón con un amigo de siempre, viejo y honrado periodista, falangista de primera hora, compañero y buen amigo de don Eduardo del que hablaba con gran cariño

Le pregunté porque creía  él que ahora decía las cosas que les cuento.

Me contestó que no lo sabía explicar. Se habrá vuelto loco me dijo con su ironía fina.


Francisco Alamán Castro
Acerca del Autor:
Coronel de Infantería retirado
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