 Se ha muerto Mario Benedetti, un gran poeta. El poema que sigue fue escogido en cursos distintos y por distintos alumnos para hacer prácticas de comentario de poesía. Me decían los alumnos que era un poema genial, de lo mejor que ellos conocían. Pero nunca, ninguno de esos alumnos, ni otros, comentaron en clase un poema de Gamoneda.
El poema de Benedetti dice: Táctica y estrategia Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos. Mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible. Mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo ni sé con qué pretexto pero quedarme en vos. Mi táctica es ser franco y saber que sos franca y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos.
Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple.
Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites. No lo comento porque no se trata aquí de dar una clase de Literatura. Dejo el poema para que los lectores disfruten de él y para que juzguen acerca de la calidad poética, la hondura del sentimiento y el fino pensamiento humano que encierra. Y esto ya está. Repito. Benedetti se ha muerto. Lo siento. Era un gran poeta. Benedetti fue candidato al Premio Cervantes en varias ocasiones. No lo obtuvo. Antonio Gamoneda obtuvo el Cervantes en el año 2006. Antonio Gamoneda es amigo de Zapatero. Zapatero felicitó unas Navidades obsequiando a los elegidos con un libro de Gamoneda. Recién muerto Benedetti le preguntaron a Gamoneda a ver qué opinaba de él y dijo que utilizaba el lenguaje de la comunicación coloquial y que en eso era “un poeta menor”. No hace mucho, con motivo de la concesión del Cervantes a Marsé, Arturo Pérez Reverte escribía que por fin se había dignificado el Premio porque en muchas ediciones anteriores el galardón, debido a que casi todo el jurado estaba integrado por gentes de la política y del gobierno, recaía en mediocres escritores amigos del poder. Benedetti fue amigo del pueblo, no del poder. No obtuvo el Cervantes. Gamoneda es amigo de Zapatero. De un poema suyo sobre el tren de vía estrecha dice Zapatero que es de lo mejorcito que él conoce. Gamoneda obtuvo el Cervantes. Gamoneda contestó a unas preguntas sobre Benedetti que “la palabra meramente informativa se puede encontrar en las columnas de periódicos, en televisión y hasta en los púlpitos, pero la poesía es otra cosa. Menos evidente”. Vamos, que puso a escurrir a Benedetti. Chus Visor y Benjamín Prado puntualizaron a Gamoneda con las siguientes palabras: “A Mario no le hizo falta, como a otros, obtener el Premio Cervantes para alcanzar lectores, ni popularidad. Este es un galardón que, en ocasiones, está bien dado, cormo el de Marsé o el de Gelman, pero luego hay ediciones en que se lo dan a poetas de segunda división como es el caso de Gamoneda, un ser sujeto al techo por telarañas y al que no entiende nadie. Mario, sin embargo, que era un poeta de un amplio registro -como Ángel González- no lo consiguió. Ni uno ni otro. Resulta un reconocimiento más fácil para aquellos que aman el poder. Puede que Benedetti no sea Cernuda, pero comparado con Gamoneda es el Barca frente al Alcoyano.” Así se reparte la justicia en el mundo, incluso la justicia a los méritos literarios. Pero de Gamoneda, el día que se muera, se acordarán Zapatero y pocos más. De Benedetti, hoy, ya fallecido, sentimos sus versos a la mujer amada como si fuesen nuestros versos para él: Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites. Ha muerto un gran poeta. Ha muerto Mario Benedetti. Sin el Premio Cervantes porque el Premio Cervantes se daba frecuentemente a los amigos, a los afines al poder y al pensamiento políticamente correcto del momento. |