Huellas erradas PDF Imprimir E-Mail
Colaboraciones - Personal
Escrito por José María Fernández Gutiérrez   
sábado, 01 de mayo de 2010

ImageSigo con interés la trayectoria de los Premios Logroño de Novela porque me parece que detrás de ellos hay un esfuerzo muy meritorio del Ayuntamiento de Logroño y de la Fundación Caja Rioja y porque dichas instituciones invitan, para juzgar las obras, a un Jurado con escritores que han entrado por derecho propio entre los más significativos de las letras españolas actuales, así, el del III Premio Novela, que es del que ahora nos ocupamos, estuvo formado por José Manuel Caballero Bonald, Eugenia Rico, Gustavo Martín Garzo, José María Merino y Martín Casariego.
La novela ganadora del III Premio, “Las huellas erradas”, es obra de Eduardo Iriarte y acaba de publicarse –con esmero- en Algaida.

Eduardo Iriarte, Pamplona, 1968, es editor y traductor y su obra anterior comprende tres títulos, “Simulacros de vida”, 2002; “Sombras lentas que caen”, 2005 y “Más allá de la fragua”, 2007. Con “Las huellas erradas”, como ya hemos dicho, obtuvo el III Premio Logroño de Novela, una novela que, como leemos en la contra cubierta, está ubicada en “el invierno de 1876, en plena retirada del ejército carlista hacia los Pirineos. (Allí), Simón y Andrés, combatientes del bando liberal, desertan y huyen en compañía de una niña a la que han rescatado del cruento saqueo de un caserío.

Transcurrido un año de aquellos incidentes, Simón regresa en busca de Andrés para perfilar el extraño suceso que aconteció en pleno bosque en el transcurso de su huida.” Y sigue la noticia del resto de lo narrado en la obra.

Pero lo que no me cuadra de esta nota, que supongo que fue redactada por la editorial, es que dice que “Simón regresó (…) para perfilar el extraño suceso”. Y no es así. Simón no regresó para perfilar nada porque no tenía nada que perfilar ni se entiende qué es eso de perfilar el extraño suceso. Simón regresó tras las huellas de su compañero y amigo Andrés. Y en su pueblo (en el de Andrés) se encontró con un drama que imprimió un giro radical a su vida, que es el que se narra en el resto de la novela.

Según la nota aducida, la acción y el escenario es la guerra carlista y en los “agradecimientos” del autor, p. 255, se insiste en que “el asesoramiento” de Iñaki Iriarte “en cuestiones históricas fue inestimable”. De estas dos declaraciones el potencial lector deduce que la novela se asienta sobre una documentación histórica importante sobre las guerras carlistas y cuando uno la lee se da cuenta de que todo esto no es más  que una mera declaración hueca porque el conflicto carlista es poco más que una disculpa para situar a Simón y a Andrés en un mismo bando de una lucha armada y para mostrar cómo se embrutecen las gentes en escenarios y en tiempos de guerras civiles.

El asunto me trajo a la memoria una Tercera de ABC de José María Salaverría titulada “En memoria del carlismo” que comenzaba: 

Al contemplar la belleza de estos campos vascongados, muchas personas sienten un alivio moral recordando que ya no existen carlistas. Ya no existen carlistas, efectivamente, o son muy escasos y carecen de aquella virtud potencial que los hizo tan fuertes y tan terribles. Hace unos cuantos lustros no se podían mirar estos montes y estas barrancadas sin que saltase la memoria de la guerra civil, con sus horrores y sus vergüenzas. Entonces todavía quedaba en pie la amenaza, y el pasajero recorría las aldeas y los caseríos con el vago temor de ver surgir el gesto irreconciliable del faccioso.

Todo aquello se ha desvanecido. Los famosos, los épicos, los casi legendarios carlistas no cuentan apenas en la política de España, carecen de rey, y se limitan los más viejos a conservar como una reliquia sus convicciones que a nadie asustan. Se les ha acabado el poder del proselitismo, y sus huestes cada día son más limitadas. Los jóvenes se van hacia los otros partidos. Y entre tanto, el país progresa, se enriquece, se llena de industrias y de novedades.” 

Aquí  hay, por ejemplo, un marco, el de “la belleza de los campos vascongados” que casi está ausente en la novela y hay noticia de un estilo de vida y de una ideología política que ni de lejos se advierte en “Las huellas erradas”. Falta, por lo tanto, algo que se anuncia por partida doble en la edición del texto premiado. 

Termina Salaverría el artículo citado haciendo un balance del carlismo y dice: 

El carlismo era esa fuerza ponderadora y eficaz. Era centinela alerta de la tradición, y venía a pesar sobre el corazón del país como una presión que en cualquier momento pudiera impedir el desmadejamiento, la flojedad de los registros nacionales. Esa flojedad que en los últimos lustros se nota tanto en España, y de la que tiene culpa tal vez, entre otras causas, la ausencia de la presión carlista. El carlismo representaba el papel de una guardia noble, vigilante siempre y pronta a rendir su prestación de heroísmo y de patriotismo. Era útil, se entiende mientras no avanzase demasiado. Y era indispensable como tónico y como ejemplo de entereza en un país donde tan fácilmente se cae en la blandura y la concupiscencia." 

Como también falta, para bien o para mal, lo que el carlismo dejó de poso en la historia de España, porque si seguimos el razonamiento de Salaverría otro gallo cantaría hoy en España de haber aprendido la lección y ya que la novela tiene como trasfondo el conflicto carlista, o eso se dice, algo podía haber quedado en sus páginas a cerca de si el carlismo pudo ser una barrera para el “desmadejamiento y la flojedad de los registros nacionales” que señala (o denuncia) José María Salaverría en su “Tercera de ABC”.

Si hubiese todo lo que digo, evidentemente sería otra novela, pero no desmerecería.


José María Fernández Gutiérrez
Acerca del Autor:
Catedrático de Lengua Española de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona
Leer Más >>
 
< Anterior   Siguiente >

Libros recomendados

"Figuras y paisajes políticos de la España del XIX ", de Fernando Álvarez Balbuena

Boletín AL

Suscríbase a nuestro Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

AL en su Móvil/PDA

http://movil.asturiasliberal.org

Sindicación