Revolución del 34 (y 18) PDF Imprimir E-Mail
Colaboraciones - Historia
Escrito por Francisco Alamán Castro   
miércoles, 18 de noviembre de 2009

ImageFascículo 8, p. 113-128. Autonomías, Presupuestos. Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo.

Los paréntesis siempre son míos.

Nos habla don Javier de la autonomía en Asturias, cita a los cuatro encargados de redactarlo: Menéndez Pidal, Pérez de Ayala, Rico Avelló y Teodomiro Menéndez, si se fija, de los cuatro, el primero tuvo que huir de Madrid en el 36 para no ser asesinado (6-12-36, huye en el destructor ingles “Active” ayudado por la embajada francesa), el segundo y tercero fueron asesinados en una cárcel del Gobierno del Frente Popular, el único que se salvo fue el rojo Teodomiro. ¿Se da cuenta de la escabechina de gente de derecha que para nada intervino en el Alzamiento, que hicieron sus rojos camaradas al mes de empezar la guerra? Luego fueron mejorando y ya a por el record.

No se asesinaba por ser o no republicano, sino también por no ser republicano de los suyos, así Rico Avello, más republicano que cualquiera del Frente Popular fue vilmente asesinado.

Había sido Secretario General del Orfanato de Mineros adjudicó, en su mandato, el concurso del proyecto del edificio para el Orfanato Minero que ha quedado como ejemplo de la arquitectura de la época. Haciendo honor a compromisos sociales que siempre formaron parte de su labor política, defendió y obtuvo ante las Cortes (25-2-32) constituyentes de la República la exención de los impuestos que gravan a las personas jurídicas del Orfanato Minero, dedicando un recuerdo a Manuel Llaneza, ligado su creación y entrañable amigo suyo.

¡Pero amigo! Era republicano, pero no de los republicanos de don Javier, que todos sabemos que son los únicos republicanos de pata negra ¡Y tan negra!

Nos habla luego de autonomías, resulta curioso recordar lo que decía Azaña de las autonomías cuando no las necesitaba para su beneficio, no para el beneficio de España, estaba en el partido de don Melqui (como rico Avelló) y bueno era don Melqui para estas cosas: “Lo autonómico es regresivo, degenera en la concejalía y en la alcaldada, cuando no en la dispersión feudal”. C. Rivas Cherif, Retrato de un desconocido, p.87. En cuanto necesitó a los catalanes para seguir en el machito la cosa cambió sensiblemente, las autonomías eran la salvación de España.

Pero héteme aquí, a los vascos no los necesitaba para nada, y decía (30-9-30): “conceder a los vascos la misma… libertad administrativa y política que a los catalanes… La opinión de Prieto contraria en un todo, compartíala (Azaña)… No era la misma pretensión… significaba lo opuesto… las libertades catalanas coincidían… con los fines de la República, mientras que… la reivindicación vasca contradecía… sus principios esenciales… los… catalanes… eran de izquierda; netamente reaccionarios… los vascos… Socialistas y republicanos en Vizcaya y Guipúzcoa eran declarados enemigos del nacionalismo”. C. Rivas Cherif, Retrato de un desconocido, p.164. Es notorio que lo que Azaña aspiraba era durar, el bien de los españoles y aumentar sus libertades cívicas era otra cosa distinta y distante. ¿Sería qué los únicos que las merecían eran los suyos?

El memo Azaña explicaba así sus ardores autonomistas, discutiéndose el Estatuto Catalán en las Cortes (27-5-32): “La unidad de España, la unión de los españoles bajo un estado común la vamos a hacer nosotros, y probablemente por primera vez: porque los Reyes Católicos no han hecho la unidad de España”. M. Azaña, Obras Completas, V.II, p. 265. Macíá, antiguo teniente coronel español, se partía el pecho a reír

El discurso duró tres horas. Ortega comentó: “tres horas en un ladrido”.

Nos dice nuestro muy exacto historiador: “El impacto de la crisis económica mundial en España fue menor que en otros países, pero no hubo una política especifica para combatirla”.

Para arreglarlo nombran a Prieto, persona absolutamente incapaz de entender esas cosas. Los expertos no se explican como no fue aun peor.

La crisis fue tremenda, aunque no debía haberlo sido en España, la herencia del Dictador había dejado en condiciones optimas al país para enfrentarla.

Así al menos lo aseguraban los asesores que Prieto, entonces Ministro de Hacienda (*), había traído de Francia, los diputados León Blum y Vicente Auriol decían: “Vuestro país ofrece una situación financiera admirablemente sana. Apenas tiene deuda exterior; una deuda interior reducidísima; un presupuesto equilibrado y, sobre todo, ninguna deuda flotante que por la desconfianza hábilmente provocada lleva a la inflación, causa principal de la caída de las monedas y de las convulsiones económicas y sociales”. El Crisol, 5-8-31. (*) El pobre Prieto estaba más verde en esos asuntos que ZP.

Azaña contaba: “Prieto repite que el Ministerio se le viene encima y qué no acaba de penetrar en los problemas. Ya lo sabía yo por habérselo oído y conocido en los consejos de ministros” Obras Completas, V.IV, p.13.

Azaña forma nuevo gobierno (15-12-31), quita a Prieto de ministro de Hacienda, “porque entre sus intemperancias y su incompetencia me tiene muy contrariado”. Alcalá-Zamora, Memorias, p.335,341.

Como no podía ser de otra manera la peseta baja hasta 54,50 pts una libra, a finales del 29 estaba a 29,65. El 19-6-31, se envían 6 millones de libras en oro a Francia como aval de un préstamo de 3.000 millones de francos del Banco de Francia. Para compensar el préstamo ya concedido de la banca Morgan del que he hablado, retirado posteriormente como consecuencia de los incendios de iglesias en toda España (11-5-31). El mayor crédito que se había dado al gobierno de una nación europea en paz, 60.000.000$, sin aval y con la sola firma del anterior ministro de Hacienda.

Opina un antifranquista muy de fiar: “La peseta cayo en el 31 un 25%, en el 32 un 10%”. Tomando como índice 100 en el 29, en el 36 la producción industrial estaba en el 77, la cotización en bolsa en el 63. La producción de manganeso se redujo casi a cero; la producción de piritas, potasio y hierro descendió más de un tercio; la de plomo, zinc, plata, tungsteno y cobre más de la mitad; y la de mineral de hierro una cuarta parte; la de acero a más de la mitad; las cifras de exportaciones eran la cuarta parte. Además hay que tener en cuenta que la población aumentaba 1% al año, así que peores condiciones para una mayor población. H. Thomas, La guerra civil española, p.211.

El ex ministro de Hacienda, Ventosa de la Lliga, decía, sin que nadie le contradijese (16-1-32): “el dólar estaba a 9,09 en abril del 31, hoy está a 11,86. El Gobierno ha exportado 10.200.000 libras esterlinas con garantía prendaria, cosa que jamás ocurrió, y con el interés del 3% sobre su propio dinero; por estos millones exportados pagamos 20 millones de pesetas al año, o sea 60.000 pts diarias… la baja en cuentas corrientes y Cajas de ahorro, comparando el 30 de marzo de 1930 con el 30 de septiembre de 1931, ha sido de 1.425 millones; las emisiones industriales han descendido en un 25%; los permisos de construcción en Madrid pasan de 1.198 millones a 647; es decir, ofrecen una baja de 525 millones; los ingresos por ferrocarriles descienden un 82%; el número de letras comerciales protestadas en Barcelona en 1930 fue de 26.307, en 1931 ascendió a 41.028; el empleo de superfosfatos decrece en un 25%; disminuye el consumo de carne, el consumo de petróleo, las ventas del comercio… Y, lo que parecía insólito, bajaba incluso la recaudación por lotería y la venta de tabaco, mientras aumentaba el número de pisos desalquilados… mayor desnivel de la balanza económica, aumento de los tributos, descenso de las reservas metálicas del Banco de España, de oro en 262 millones y de plata en 196, mientras la circulación de billetes crecía en 1.115 millones de pesetas”. Refiriéndose a la quema de conventos (10-5-31) decía: “Aquel día trágico se hallaban en España M. Parker, de la Casa Morgan, y un representante de la Casa Mendelson. La misma noche salieron de Madrid y anunciaron que tendrían trato comercial con nuestra nación”. El cuñado de Azaña habla del asunto, poniéndolo en su boca. C. Rivas Cherif, Retrato de un desconocido, p. 337.

En el 33 hubo 1.127 huelgas con 14.000.000 de horas perdidas, los patronos tuvieron que pagar sueldos políticos. Los resultados fueron cierres de empresas, despidos. En diciembre del 31 había 400.000 parados, y 600.000 a finales del 33. H. Thomas, La guerra civil española, p.213.

Durante todo el primer bienio los conflictos sociales recrudecen, como consecuencia de los enfrentamientos violentos entre anarquistas y socialistas y la falta de una política social apropiada. Se cerraron minas y se redujeron jornales y plantillas. La crisis afectó también al sector ganadero. Diccionario Histórico de Asturias, La Nueva España, 2002, p.832. En el que tenía importante participación nuestro historiador, en su honor hay que reconocer que en está ocasión dijo la verdad.


Francisco Alamán Castro
Acerca del Autor:
Coronel de Infantería retirado
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