Azaña ¿liberal? PDF Imprimir E-Mail
Colaboraciones - Historia
Escrito por Administrator   
lunes, 12 de mayo de 2008

ImageLeo con sorpresa, como casi siempre, a don Luis Arias Argüelles-Meres (8-5-8, LNE) que escribe de liberalismo, del suyo.

Cita como liberal, el número uno faltaría más, a su don Manuel Azaña, lo mezcla en su facundia habitual con otros ilustres liberales como: Unamuno, Ortega, Madariaga y Marañón.Le parece fatal el liberalismo económico “con la apuesta por el sector privado en derechos considerados básicos como la sanidad y la enseñanza”. ¿Sabría enseñarnos don Luis como se hace liberalismo sin liberalismo económico?Es hacer una tortilla sin huevos, con perdón. Dará el pego pero no será tortilla.

Eso del pego es muy de izquierda. ZP se lo da a la mar de gente todos los días, la última vez seria a 11.064.524 personas.

¿Qué tiene que ver eso con la sanidad y la enseñanza?

¿Se opone el citado liberalismo a esas dos cosas?

¿Me puede citar una sola vez en la historia del mundo, que, con el mismo coste, algún gobierno haya hecho algo mejor, incluidas enseñanza y sanidad, que lo hecho por la iniciativa privada?

Sigue: “se quiere llamar liberalismo a aquello que se enfrente a lo público”.

El liberalismo, económico o no, nunca se ha enfrentado a lo público. Lo único que ha hecho es compararlo y procurar quedarse con lo mejor y más barato, lamentablemente siempre es lo privado, ¡Gracias a Dios! Que le vamos a hacer.

Y por fin nos cita al liberal Azaña que decía: "El liberalismo reclama para existir la democracia. Son el alma y el cuerpo en que existe. Democracia quiere decir que los hombres libres defienden, ejercen, garan­tizan por sí mismos su propia libertad”.

Lo cual está muy bien dicho, que tenía un pico de oro es de dominio público.

El único y serio problema de don Manuel era que no se lo creía.

Habían pasado seis (6) días desde la proclamación de la República: Azaña propuso un Gobierno dictatorial, al que se opuso el resto del Gobierno (20-4-31). C. Rivas Cherif (cuñado, fan, la propaganda de guerra con absoluta falsedad le decía querido, de Azaña), Retrato de un desconocido, p.194. Pronto empezaba a cornear don Manuel.

Clara Campoamor propone el voto femenino. Azaña (la odiaba a muerte): “La votación (1-10-31) la han ganado los `feministas´ por cuatro votos… no asistí”. M. Azaña, Memorias Políticas, p.313. Su partido votó en contra. Contaba su cuñado: “mucho más intolerable se le hizo… el voto a la mujer... estaba siempre en contra de la intervención manifiesta y de derecho de la mujer en la vida pública”. C. Rivas Cherif, Retrato de un desconocido, p.210. Un perfecto liberal y muy demócrata, además.

En el debate, por Acción Republicana (Azaña), el diputado Ayuso, proponía los mismos derechos electorales para los hombres mayores de veintitrés años y las mujeres mayores de cuarenta y cinco, ya que la mujer era “deficiente en voluntad e inteligencia hasta dicha edad”.

Doña Clara se va del partido Radical (1934) cuando se alía con la derecha. Pide el ingreso en el partido de Azaña, la humillan votando en público su NO admisión. Varios votantes enseñaron su bola negra en gesto de venganza.

Por inspiración de Azaña, presumía de haberla escrito él, se promulga la Ley de Defensa de la República, excelso ejemplo de liberalismo democrático para generaciones. A la República no la atacaba nadie.

Se podía encarcelar a cualquiera por tiempo indefinido, un día, un mes, un año, un siglo, sin actuar un juez. No había apelación judicial posible. Se podía cerrar un periódico en las mismas condiciones y así cientos de barbaridades más.

Azaña nos cuenta de lo arbitrario de la Ley: “piden que se establezca una gradación en las sanciones que se impongan a la prensa al aplicar la Ley de Defensa de la República”. Naturalmente dice que no, el capricho del gobierno era sagrado. M. Azaña, Memorias Políticas, 1931-1933, p.309. Por la misma falta le podían: reñir al director o cerrarle el periódico un año, diez, desterrándole al Sahara por tiempo indefinido. A su mujer también y, si ese día al ministro le dolían las muelas, podía desterrar al vecino de arriba. No había apelación ante los tribunales. ¡Lo juro por mi madre!

Revuelta anarquista (18-1-32), Azaña: “Como Fernando (ministro PSOE) me oyó decir que fusilaría cogiese con las armas en la mano, quiso disentir; pero no le dejé”. Memorias políticas, p.384. Ley de fugas, no se aplicaba desde el año 23. Muy liberal.

Osorio y Gallardo, ilustre jurisconsulto republicano, su amigo y admirador hasta la muerte, escribía de Azaña: “le hace unas veces olvidar la ley y otras quebrantar su propia ley. Si O´Donnell no hubiese dicho aquello de no morir de empacho de legalidad, Azaña lo habría inventado. El… desenfado con que procrea leyes…  no jurídicas… en normas obligatorias; el desdén que no disimula hacía los modos de derecho, hacen… el doctrinario de la arbitrariedad… archidañosa la tendencia al poder abusivo… Cuando alguien le interpela sobre la injusticia  de una determinación, se contenta con responder. -El Estado la necesitaba-… el Estado se halla por encima del Derecho individual, la Nación es el Estado… el Estado es el Gobierno, el Gobierno es un Partido. El Partido es su jefe… es así don Manuel”. El liberal modelo, de los de don Luis naturalmente.

Se queja Azaña: “Osorio, que no se cansa de decir… lo mucho que me admira… me denuncia como un probable dictador”. M. Azaña, Memorias políticas y de guerra, V.I, p.420.

La policía detiene (13-4-32) en Madrid a un individuo llamado Lahoz (decían que quería asesinar a Azaña), es entregado al juez Luis Amado, al cumplir las setenta y dos horas reglamentarias, no hay pruebas, no tiene antecedentes, le procesa y le deja en libertad provisional, no podía hacer otra cosa. El Gobierno le aplica al juez la Ley de Defensa de la República y lo arresta dos meses. Protesta la Unión Nacional de Abogados, el Colegio de Abogados de Madrid, se pide en Congreso que no se pueda castigar a un juez sin formación de causa. No pasa nada, el juez sigue encerrado, por el mismo motivo, le podían tener 20 años o un siglo. Azaña lo cita. OC, V.IV, p. 372.

En las Cortes (23-11-32) le dicen que no respeta la independencia de Poder Judicial, Azaña responde en liberal de don Luis: “En primer lugar, yo no sé que es el poder judicial... ¿Independencia del poder judicial?... ¿Independencia de qué?… pues yo no creo en la independencia del poder judicial”. (señor Alba) Eso lo dijo ya Primo de Rivera… (Azaña) Alguna vez tenía que acertar Primo de Rivera. Pide Gil Robles que se traigan los expedientes de los sancionados. Contesta Azaña: ¡Qué más quisiera Su Señoría que vinieran! M. Azaña, OC, V.II, p. 487. Sin comentarios.

La policía, cumpliendo ordenes superiores, había asesinado, aplicando la ley de fugas, a 14 campesinos anarquistas. El liberal Azaña lo explica: “En Casas Viejas no ha ocurrido sino lo que tenía que ocurrir… ha sido una cosa inevitable, y yo quisiera saber quien sería el hombre que… hubiera encontrado otro procedimiento… No hubo más remedio para impedir males mayores” M. Azaña, OC, V.IV, p.535.

Pierde Azaña las elecciones (19-11-33), él y otros proponen un golpe de estado, Alcalá Zamora se opone enérgicamente. D. Martínez Barrio, Memorias, p.212. Alcalá Zamora, Memorias, p.260. Todo muy liberal.

En L´humanitat, 12-1-34. Azaña: “los elementos de la CEDA no tienen títulos políticos para ocupar el Poder, aunque tengan numero en el Parlamento para sostenerse”. Centro-derecha 375 diputados. Izquierda (total) 95.  Muy liberal nuestro ejemplar demócrata.

Revolución del 34. Confirma la participación de Azaña en la preparación del golpe el comandante Pérez Salas partidario acérrimo suyo: “Se daría a conocer al pueblo el nuevo Gobierno… habría de estallar una huelga general… no existió acuerdo entre las personas que habían de formar el Gobierno por lo que Azaña desistió”. J. Pérez Salas, Guerra de España, p.67.

El acta de una reunión del PSOE y UGT, de 2-7-34. Azaña a través de Prieto pregunta si “colaborarían en la acción (la de Azaña)”, Prieto y otros le defendieron pero quedaron en minoría. Largo se lo comunica a Azaña. Escritos de la República, p.111-116. “nos reunimos el día 14 (7-34) tres insignes repúblicos, tres sociales (entre ellos Don Paco <Largo Caballero>) y Lluí. Después de explicarles mis propósitos y de invitarles a la acción común, Don Paco nos dijo… que un comité (PSOE, UGT) habían acordado no colaborar con los republicanos… ellos van a hacer solos la revolución”. Carta de Azaña a Rivas Cherif. Retrato... , p.647.

Azaña declara (7-4-36): La disolución de las Cortes Constituyentes se computará en las dos disoluciones que el Presidente de la República puede hacer. Había dicho el 4-12-31 que: “la disolución de las Cortes Constituyentes no se computará en las dos disoluciones que el Presidente de la República puede hacer”. M. Azaña, OC, V.IV, p.260. Con esa trampa echan a Alcalá Zamora de la Presidencia de la República y le ponen a él. Ejemplo de liberal de honor. Ver carta a Cherif de 10-4-36, Retrato... , p.678-9.

Falta nada para la guerra. 1-7-36. Azaña escribía a su cuñado Rivas Cherif: “Tienen un miedo terrible… A Gil Robles la Pasionaria le ha cubierto de insultos… No sabe dónde meterse, del miedo que tiene… ¿Causa profunda de todo esto? El miedo. Te divertirías mucho si estuvieras aquí”. M. Azaña, Obras Completas, IV, p.575. Los comunistas (la Pasionaria y Díaz) habían, en presencia de Azaña, amenazado de muerte a Gil Robles, once días más tarde fueron a por él, no lo encontraron.

Aquel pavor le complacía, escribe a su cuñado: “He tenido algunas escenas divertidas: vino a visitarme el Consorcio de la Banca… a pedirme que hiciera algunas declaraciones sobre el orden público… Les dije que no me daba la gana… y que deberían dar cuarenta mil duros para los inundados de Sevilla, para impedir que quemaran algún banco… han soltado los 40.000”. C. Rivas Cherif, Retrato... , p.669. Por aquellos años había otro liberal en USA que hacia trapicheos parecidos. Al Capone, con la ventaja moral para éste que no lo hacia con impunidad, aprovechándose de  ser el Jefe del Estado.

Decía, 29-6-33 en las Cortes,  el muy admirado y citado del señor Arias, Álvaro de Albornoz,  supongo también liberal de los de los suyos, ministro de Justicia de don Manuel, en presencia de éste y con su aprobación: “Yo declaro ante la Cámara que soy cada día menos liberal y menos demócrata y cada vez comulgo menos con esos tópicos liberales y democráticos. Para mí no hay Derecho sino en el Estado… la ley del sufragio universal se hizo… para deshonrarlo… sería un gran error que nos propusiéramos copiar formas agotadas, sin contenido, absolutamente vacías, de las democracias occidentales”.

Amen.

Otro día hablamos de lo que opinaban de don Manuel, los liberales nombrados por el señor Arias. Decían preciosidades.

 
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