Azaña, ese hombre (II) PDF Imprimir E-Mail
Colaboraciones - Historia
Escrito por Francisco Alamán Castro   
miércoles, 19 de noviembre de 2008

ImageCobarde

Organiza con otros una sublevación sangrienta (1930), fracasa, se esconde en casa de su suegro, no le perseguía nadie sino sería el primer sitio donde hubiesen buscado.

Ganan las elecciones (14-4-31), va a buscarle su amigo Maura que cuenta. Azaña “no había dado la menor señal de vida, a pesar de los sucesos fue tarea no fácil... Allí estaba, pálido, con palidez marmórea… Le hice presente el objeto de mi visita y le conminé para que me acompañase… Se negó rotundamente… Hombre de una inteligencia extraordinaria… estaba aquejado de un miedo físico insuperable. Más de una vez, en lo sucesivo, pude comprobarlo”. Le dice Azaña cagado: “el rey… para defenderse… le bastaría contra nosotros con los alabarderos, y cuenta con bastante más que los alabarderos”. Así cayó Alfonso XIII, p.167. Retrato, p.179. 

El 14 por la noche salió Maura arrastrando a todo el Gobierno provisional y a una gran multitud, para ocupar Gobernación, cuenta Maura: “Según luego supe, Azaña, que venía con Casares Quiroga en uno de los últimos coches, iba refunfuñando malhumorado, diciendo que seríamos ametrallados por la Guardia Civil, que aquello era una locura y llamándome -señorito chulo-”. Maura, Así cayó Alfonso XIII, p.169.

“¿A quien temía más Azaña… A Largo Caballero o a los militares? El haber temido más a Largo Caballero hizo posible la sublevación”. Zugazagoitia (Director de El Socialista), Guerra y vicisitudes de los españoles.

Viene la guerra.

14-8-36. Dice Azaña a su cuñado: “¿Ves aquel humo? -me señalaba… hacía el Alto del León-. Ahí están ellos. Un día nos los encontraremos en la Plaza de Oriente. Retrato, p.335

Azaña se va a Barcelona sin el permiso preceptivo del Gobierno. Retrato, p.357.

Afirma Azaña, con su caradura habitual: “salí yo de Madrid por decisión del Gobierno”. Memorias políticas y de guerra, V.II, p.318. Miente.

Escribe Largo Jefe del Gobierno): “Azaña… Sin consultar con nadie decidió irse a Barcelona”. FPI (Fundación Pablo Iglesias), AFLC XXIII, p.483. Estuvo siete meses sin aparecer por Valencia, bien cerca de la frontera. Se fue cuando cagado de miedo por la sublevación del los anarquistas, creyó que corría peligro. Zugazagoitia describe la cobardía de Azaña aquellos días: “prefiere pasar cuatro días de temores intermitentes e incertidumbre a cuatro minutos de resolución”. H. Thomas, La guerra civil española, p.714.

Franco se acerca al Mediterráneo. Azaña, valientemente, siente la necesidad de acercarse otra vez a la frontera aprovechando que ya no hay anarquistas, y sin decírselo a nadie se larga, nos cuenta Rivas: “la necesidad de paliar la urgencia que podía surgir de un día a otro: aquel en que los facciosos lograran… llegar al Mediterráneo cortando la comunicación entre Cataluña y Valencia”. Retrato, p.384.

Ante  las visitas al frente de Negrín Azaña opina: “No me parece muy bien que el jefe del Gobierno haga esas cosas, ni se exponga inútilmente”. Memorias políticas y de guerra, V.II, p.164. Él no tenía ese problema, no se le ocurría ir por allí ni harto de vino.

Azaña quiere destituir Negrín. Éste le amenaza con un golpe de estado, aquel se achanta y Negrín sigue. Retrato, p.395.

Está en Francia, temblando se niega a ir a Madrid y le obligan a dimitir, previamente exige dos millones de pesetas, que le da Negrín cuando firma unos papeles para que éste pueda vender unos barcos y así hacer hucha. El Gobierno estaba en Madrid. Retrato, p.434.

FIEL ENEMIGO DE SUS AMIGOS

Azaña en sus diarios una y otra vez trata a íntimos amigos políticos o no de “obtusos”, “loquinarios”, “botarates”, “gente impresionable, ligera, sentimental y de poca chaveta”, insufrible por su  "inepcia, injusticia, mezquindad o tontería”; “No saben qué decir, no saben argumentar. No se ha visto más notable encarnación de la necedad. Me entristezco casi hasta las lágrimas por mi país, por el corto entendimiento de sus directores y por la corrupción de los caracteres”;  “zafiedad”,  “politiquería”,  “ruines intenciones”, “gentes que conciben el presente y el porvenir de España según se los dictan el interés personal”; “política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta”.

Los insultos son constantes no esporádicos, no son accesos de ira ocasional. Revelan una opinión profunda y amarga: “Rodeado de imbéciles, gobierne usted si puede”.

A todos despreciaba incluso a los que le habían hecho posible su brillante carrera política.

Odió con toda su alma a Melquíades Álvarez su primer jefe político. De él decía: “Melquíades me tuvo diez años en su partido (1913 a 1923) y no supo hacer de mí ni un concejal”. Era muy listo nuestro paisano.

También odió a Lerroux su segundo jefe político con saña.

“Designar a Albornoz (su ministro de Justicia, fiel servidor de don Manuel, había sido ministro en todos sus gobiernos) para la Presidencia del Tribunal tiene muchos inconvenientes… por sus condiciones personales. Es lo más probable que… lo haga mal… Las ventajas son… que eliminamos de la política un estorbo de los mayores, por su ambigua conducta y su doblez, baluartes de su cobardía”. Azaña, Los cuadernos robados, p.391. En lo sucesivo Cuadernos.

En el 33 le regala un acta de diputado Prieto poniéndole en la lista del PSOE en Bilbao, Aceptó pues sabía que no la sacaría en ningún otro sitio, su partido sacó cinco actas en todo España.

Le paga a Prieto poniéndole a parir en su diario, le llamó desde”golfo ladrón a inútil de todo”. Cuadernos, p. XXI

Azaña escribía de él: sus “contactos provechosos” con el industrial H. Echevarrieta (gángster internacional, contrabandista de armas, llegó a vendérselas a Ab del Krim en su guerra contra España)… “lo más lejano a un estadista… blasfemias, ciertas chuscadas… aspavientos, desmanes oratorios y procacidades… chocarrerías”. Cita a Maura inquieto por la gestión de Prieto en Hacienda: “¿Cree usted que España puede estar dirigida por un loco?… La violencia de su carácter es tal, que tiene aterrorizados a sus funcionarios. Si les manda hacer un proyecto, por disparatado que sea, lo hacen sin formular ninguna observación… su dominio del idioma es corto y no tiene vocabulario”.

Cuadernos, p.72-3,78.

Carlos Pla en su libro de homenaje a Azaña, dice: “Como muchos grandes hombres descubre la conciencia que tiene de su propia superioridad arrancando tiras de pellejo a sus amigos y colaboradores”. En el 33 sé definía: “Tengo de mi raza el ascetismo y del demonio la soberbia”.  Pla, Azaña, p.271.

ENVIDIOSO HASTA LA NAUSEA

Envidiaba a todos los que tenían más talento que él.

Ganó (1910) las duras  oposiciones a la plaza de auxiliar tercero en la Dirección de los Registros y del Notariado, del Ministerio de Gracia y Justicia, aunque mucho menos que las de notario o registrador, a los que por ocultos motivos para mí (¿envidia?) odió toda su vida.

Azaña de Ortega y Gasset

“Ortega ha puesto al alcance de las damas y de los periodistas el vocabulario de la filosofía... Una cosa es pensar; otra, tener ocurrencias. Ortega tiene ocurrencias”.

“Iba a ser el genio tutelar de la España actual; lo que fue el apóstol Santiago en la España antigua: quédase en revistero de salones”.

“Su originalidad consiste en haber tomado la metafísica por trampolín de su arribismo y de sus ambiciones de señorito”.

“hinchado de vanidad y adulación tiene un fondo de provinciano incurable, se forma de la política una idea como la del doctor Faustino antes de salir de su pueblo”. OC, V.III, p.866.

Azaña: “me carga un poco el afán de Unamuno de hablar siempre de sus huesos, y de los huesos del vecino… Unamuno se empeña en que el único español digno es él, porque está en París y antes estuvo en una isla, injustamente sin duda, pero sin comerlo ni beberlo, y gracias a la indiscreción de un amigo, no a un acto de civismo. Bueno; dejémosle en paz. Retrato, p.607.

Azaña: Había uno que se llamaba Gregorio Marañón “a quien… conocíamos por el bueno por distinguirlo de su primo el médico”. Retrato, p.103.

Todos estos habían hecho por traer la República infinitamente más que él.

Tuvo dos novias que se casaron con militares. Retrato, p.46.

A lo mejor de ahí venía su odio envidia hacia estos.

Decía Azaña refiriéndose a Alcalá de Henares: “una cultura arrasada por… las espuelas de la advenediza soldadesca de caballería entrechocando sus ecos bajo los soportales de la plaza; por el quiero y no puedo social de los oficiales y sus militaras”. Le habían pisado dos novias, era para estar cabreado.

Seguía: “Acabado el Ejército permanente terminaría el régimen hospitalario de las Academias Militares, donde una clase media anémica asila a sus hijos y huérfanos en lugar de lanzarlos a la concurrencia social”. OC, V.I, p.263.

Los insultos y referencias a defectos físicos y psíquicos de las personas son constantes. Sobre todo de sus ministros. Azaña, OC, p. XVIII, XIX, XX.

En su diario desde el 22-7-32 al 4-12-32, 30 días netos, 134 insultos a personas variadas, casi todos amigos y colaboradores suyos, yo las conté.

CARRERA POLÍTICA

Fue elegido (1913) secretario del Ateneo de Madrid en candidatura de Romanones (el cacique más corrupto de los muy corruptos caciques españoles, estoy hablando desde que España se llamaba Hispania), al que también odiaba con toda su alma. Retrato, p.226.

Fue el principio de su carrera política.

Ingresó en el Partido Reformista de Melquíades Álvarez. Éste siendo Azaña Presidente de la República fue asesinado en la cárcel Modelo de Madrid sin que don Manuel moviese un dedo para evitarlo.

Candidato reformista a las elecciones del 24-2-18 por Puente del Arzobispo (Toledo) fue derrotado. Retrato, p.71.

Se vuelve a presentar (14-4-23) en Puente del Arzobispo: “Compra votos de pobres a duro, manda romper urnas, manda pegar a los componentes de las mesas”, y las pierde de nuevo. Retrato, p.121. Perfecto demócrata. No hizo otra cosa en toda su vida.

Se separa de don Melqui y funda Acción Republicana, se alía a Lerroux (1936) para formar Alianza Republicana. Era Lerroux el personaje más importante del grupo, el único antiguo republicano.

Sube al Poder.

Azaña propuso un Gobierno dictatorial, al que se opuso el resto de los ministros, fue tildado por estos de tirano y mandamás. Retrato, p.194.

“mucho más intolerable se le hizo… el voto a la mujer. Quizá por naturalmente aficionado a ellas era profundamente antifeminista… su opinión y no se diga su sentimiento, estaba siempre en contra de la intervención…  de la mujer en la vida pública”. Retrato, p.210. Se votó el sufragio femenino, se ausentó como un valiente.

Escribe, 19-3-36: “En la Coruña íbamos a sacar cinco o seis (diputados). Pero antes del escrutinio surgió la crisis, y entonces los poseedores de 90.000 votos en blanco se asustaron ante las iras populares, y hemos ganado los trece puestos… ¡Veleidades del sufragio!… hemos sacado… otro en Guipúzcoa… y no tenemos dos, porque los comunistas se llevaron las actas pistola en mano”. Retrato, p.663. Todo un demócrata.

Azaña era profundamente anticomunista, pero lo suyo era el poder, no importaba el precio ni las consecuencias y acepta el Frente Popular: “fórmula de Alianza en el Frente Popular preconizada desde Moscú para todos los países democráticos por el famoso Dimitrof”. Retrato, p.314.


Francisco Alamán Castro
Acerca del Autor:
Coronel de Infantería retirado
Leer Más >>
 
< Anterior   Siguiente >

Libros recomendados

"Figuras y paisajes políticos de la España del XIX ", de Fernando Álvarez Balbuena

Boletín AL

Suscríbase a nuestro Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

AL en su Móvil/PDA

http://movil.asturiasliberal.org

Sindicación