Que el PP está viviendo uno de sus peores momentos tanto a nivel nacional como regional no se le escapa a nadie. Cuando un partido político sufre derrotas electorales surgen siempre los lógicos conflictos, se busca a los responsables y se pide su dimisión.
Si analizamos la situación en Asturias la cosa es mucho mas grave, tres derrotas en elecciones autonómicas, pérdida de la mayoría de Ayuntamientos, lo que supone que los pocos que gobiernan sean absolutos campeones y un Presidente enrocado que quiere continuar en el cargo, convirtiendo el partido en su chiringuito particular, resulta insoportable para aquéllos que tienen una forma distinta de entender la política. Puedo estar equivocada, pero creo que a los asturianos no se les engaña con la facilidad que algunos piensan y no soportan seguir viendo a los mismos, haciendo lo de siempre, que es muy poco, refugiados en los despachos, silenciosos ante los graves problemas que la crisis económica producirá en nuestra región, ocupados solo en diseñar estrategias para perpetuarse en los cargos. Hay otra forma diferente de hacer política, de representar a los ciudadanos, pero para ello hay que contar con una premisa fundamental, y es que nadie se debe servir de la política para obtener un determinado estatus y que los políticos tenemos una obligación de servicio, no solo a los que nos votaron sino a toda la sociedad. Bajo esta premisa, es imprescindible llevar a cabo una profunda renovación con nuevas gentes que sean atractivas a la sociedad por sus trayectorias, su formación y su experiencia, ellos aportarán savia nueva al proyecto, ideas y a buen seguro la credibilidad que tanto escasea en estos tiempos en el PP de Asturias. No sobra nadie, pero faltan muchos y son precisamente estos, los que ahora no están porque con el equipo actual prefieren permanecer fuera de la estructura, los que deben aparecer y ser ese PP renovado que los asturianos nos demandan. No se trata de nada más, los principios y valores que el PP defendió en el Gobierno de España, deben seguir siendo nuestro referente. La España unida y solidaria, la defensa de las instituciones y de la familia, son a mi modo de entender la base de ese gran proyecto que es el Partido Popular. |