Entrar
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
La política de principios y los principios de la política Imprimir E-Mail
Colaboraciones - España
Escrito por Joaquín Santiago Rubio   
viernes, 23 de mayo de 2008

ImageAlicia Castro se incorpora  Asturias Liberal. Bienvenida sea. Y lo hace abriendo fuego controlado, salvas de aviso a navegantes. Coincido plenamente con ella en lo que dice y me atrevo a comentar el fondo y su contexto. Lo que  llama la atención, tanto en el discurso de Alicia y los “resistentes” como en el de los “renovadores marianistas”, es que empiezan con las mismas palabras.

“Nos mantenemos en los principios”. “Seguiremos siendo los de siempre”. “Cabemos todos”. Seamos claros. Alguno de los dos miente en la primera y segunda proclama y se equivoca, si es que no falsea, en lo relativo a la tercera.

Mi tesis es que los que mienten al hablar de los principios son los “marianistas”, sin duda por mi parte y sin tasa por la de ellos. Las ponencias que presentarán en el Congreso del PP sobre cuestiones definitorias como son los nacionalismos, excluyentes ellos, y la Educación para el Socialismo con que pretenden dogmatizar a los escolares, hablan de cambio, de subversión de principios. Lo que el PP supuso para España se desdibujará si la militancia no lo remedia. En cuanto a los principios, Mariano miente y María San Gil y Alicia Castro son honestas.

Sobre lo segundo, lo de que en “este proyecto no sobra nadie”  yerran  unos y otros. Piadosamente, pero se equivocan. Con las “aceifas” que Rajoy envía a los que quieren ser fieles a sí mismos y otros reproches necesarios nada será ya igual en lo que a personas se refiere. Lassalle no cabe donde San Gil; Gallardón tampoco en el partido de Aguirre; y la intachable Alicia Castro, lo mismo, en el PP del apoltronado Ovidio Sánchez. No nos engañemos: aunque nadie quiera pronunciar vocablos que indiquen incompatibilidad, exclusión y rivalidad irreconciliable, nada será igual.

Los principios de la ciencia política, tal y como algunos politólogos se los asignan a Nicolás de Maquiavelo, son la antítesis de los principios de ética política tal y como los liberal-conservadores, herederos en esto de los principios de Tomás Moro, los consideran. En la derecha española se da ya esta división, cada mes será mayor y, a la postre, ha de haber un parteaguas ideológico. O eso, o seguir perdiendo elecciones


Joaquín Santiago Rubio
Acerca del Autor:
Joaquín Santiago Rubio es maestro, Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo y en Ciencias Políticas por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
Leer Más >>
 
< Anterior   Siguiente >

Sindicación