 Esta vez sí. Parece que los enemigos de FJL han alcanzado sus últimos objetivos que no son más que medios para otros fines de más largo alcance. Su caída es un paso importante, si él mismo y los que estamos con él no lo remediamos, en la consolidación de la España del apaño, de la corruptela y del reparto oligárquico del poder.
Los liberales españoles, la derecha conservadora decente y combativa, todos los que amamos la libertad y la honestidad debemos mucho a Federico Jiménez Losantos. Con su micrófono y bajo sus proyectos empresariales, especialmente Libertad Digital, la causa de la libertad consolidó el primer impulso que recibió bajo el también insigne Antonio Herrero. Por lo que se sabe, a partir de lo que el mismo FJL dice, la conspiración desde dentro de la derecha fue la más decisiva. Durante muchos años la izquierda presionó a la Iglesia, vía Roma, vía contactos con la parte progre del episcopado español, para que la COPE no renovara contrato a FJL, pero no fue hasta estos últimos meses, con el PP en reforma y ruina interna bajo el mandato de Rajoy, cuando el intento fue realmente efectivo. Parece ser que el PP maneja hilos dentro de la Iglesia Española y que la propia Iglesia Española hace lo mismo en ese partido. En este sentido hay que señalar que una parte de las personas más cercanas al catolicismo dentro del PP han servido de vínculo para llevar las quejas del duopolio Gallardón-Rajoy hasta los obispos. Muchos de aquellos, en la etapa de Aznar, sirvieron fielmente a éste sin que ahora se les caigan los anillos colaborando con Mariano en desmontar el aznarismo. Por la parte que toca a la Iglesia era harto sabido que los sectores más progres de la misma, los que han mutado en su seno, pero no eliminado, el virus de la mal llamada teología de la liberación, pedían a gritos la condena eterna de FJL. Tal era la agresividad con que lo hacían, que la compasión que exigían a la Iglesia para con los homosexuales o la comprensión hacia los abortistas, la volcaban al basurero cuando se referían al brillante y honesto comunicador. Éstos, con la salida de FJL de su programa estelar, saldrán ganando. Pero más preocupante y decisiva que la presión de estos sectores progres fue la de los obispos y movimientos eclesiales supuestamente cercanos a las tesis de la emisora hasta antes de las últimas elecciones de abril 2008. Lejos quedan ya las entrevistas que Federico Jiménez Losantos hacía a monseñor Cañizares donde éste exponía la tesis del “bien moral público” que había que defender de la acción del socialismo gobernante. Hoy es Cañizares, encabezando a los conservadores pactistas de la Iglesia, quien le dio el empujón definitivo. Algunos de tales sectores, prefiriendo más los pactos subterráneos con el gobierno, facilitados por el nuevo y melifluo PP de Rajoy, son los que quieren mitigar la “crispación”. Aún es una conjetura identificar a los más activos en esta operación de derribo a FJL, pero en próximos meses, quizá dentro de un año, habrá que ver si se concreta el pago que el poder otorgará a los verdugos en forma de cuantiosas subvenciones, las que ahora se escatiman. ¿Quién pierde? La causa de la libertad, sin duda, recibe un duro golpe. Pero todo depende también de cómo reaccionemos quienes debemos estar a su lado y de cómo apoyemos los proyectos de Federico Jiménez Losantos en sus nuevas andaduras. Pero, y eso es algo merecido, también perderá la COPE cuyas audiencias caerán, sin duda, dramáticamente y, así lo espero, que esto sea un duro y deliberado castigo ejercido por quienes hasta ahora fuimos sus oyentes. ¿Cui bono? EL PP de Rajoy, pactista y amoral. También ganan los obispos sin fe en la acción social firme y honesta, que esperan del gobierno lo que nunca, ni como cristianos ni como ciudadanos ,debieran esperar: prebendas y perdones por ser lo que son. Y gana. cómo no, la izquierda, el PSOE, que ve cómo desaparece un obstáculo para su cambio hacia un régimen donde triunfen los no-valores del intervencionismo y el relativismo. |