Ha sido ETA la que ha puesto el punto y final a la campaña electoral en España. Un cobarde asesinato más en la larga lista de los compatriotas muertos desde hace décadas. Una lección más de que con esta gentuza uno no se puede sentar a dialogar, ni siquiera a tantear un definitivo abandono de las armas.
Estamos a escasas 24 horas del inicio de la jornada electoral en el que los españoles hemos de votar a favor de quién queremos que nos represente en el Gobierno durante los próximos cuatro años. Como en el año 2004, un atentado terrorista ennegrece la jornada de reflexión y la jornada electoral, solo que, en esta ocasión, esperemos que la clase política y la ciudadanía estén a la altura de las circunstancias. En cambio, los analistas políticos estamos para eso, para analizar. En el día de ayer, tanto el Presidente del Gobierno como el Ministro del Interior hicieron una firme condena del atentado terrorista que le ha costado la vida a Isaías Carrasco, ex edil en vascongadas del partido socialista. Un hecho de esta legislatura, y por tanto indiscutible, es que el Sr. Zapatero obtuvo del congreso de los diputados una autorización que le legitimaba para sentarse a dialogar y negociar con los terroristas de la ETA un posible abandono de las armas. La tregua-trampa, como todas las anteriores, llegó a su fin y dos ciudadanos ecuatorianos fueron asesinados en el atentado del aeropuerto de Barajas. El presidente del Gobierno condeno con igual firmeza el atentado y dijo que en ese mismo instante se rompía el diálogo con la organización terrorista. Meses después, y este es otro hecho y por tanto indiscutible, el propio presidente del Gobierno, en una entrevista concedida a un importante medio de comunicación, confesó que el diálogo y la negociación con la ETA continuaron más allá del atentado de Barajas. José Luís Rodríguez Zapatero es todavía el presidente del Gobierno de España. A parte de una pésima gestión gubernamental en el plano económico, social y político, lo que es un hecho y por tanto indiscutible, es que nos ha mentido a los españoles, y lo ha hecho en un tema tan doloroso como es el del terrorismo. El domingo hemos de votar. Votaremos y demostraremos que a la ciudadanía no se la engaña. El ex edil asesinado ayer residía en Mondragón donde gobierna ANV, herederos de Batasuna, legalizados por el partido socialista en el Gobierno. Cuando concluyo este artículo aún esperamos la condena expresa del asesinato por parte de su alcaldesa. |