Entrar
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
El año de los patriotas Imprimir E-Mail
Colaboraciones - España
Escrito por José Alberto Concha González   
martes, 25 de diciembre de 2007

ImageHa querido la casualidad- o la Providencia- que las próximas elecciones generales coincidan con varias efemérides de especial significación para nuestra historia. De esta manera el año que entra se cumplirán doscientos de aquel complejo proceso- de tránsito del Antiguo al Nuevo Régimen en el que se solapan una revolución liberal y una contienda de liberación nacional- que entre nosotros conocemos como Guerra de la Independencia y como Peninsular War  entre nuestros aliados ingleses (la isla es el continente donde para colmo se conduce al revés).

Los hechos del pasado contienen siempre valiosas lecciones para el presente. En este momento de crisis, al que nos ha conducido el gobierno sectario, ingenuo y torpe de Zapatero, conviene recordar como los patriotas de 1808 lo fueron a pesar de sus gobernantes. Los que formaban la estructura política del reino, con el Consejo de Castilla y los reyes a la cabeza, Carlos IV y Fernando VII, en indigna pugna por el trono, renunciaron – cada cual más preocupado por su posición e intereses particulares- a la defensa de la nación (Carlos y Fernando, padre e hijo, peleados por el trono pusieron a Napoleón como árbitro de sus disputas; el corso se burló de ambos y se decidió por su hermano José).


Pero el pueblo español se negó – a pesar de la legalidad jurídico/formal del nuevo régimen – a aceptar la componenda. Como siempre pasa, no se pudo engañar a mucha gente durante mucho tiempo. Y el engaño quedó al fin al descubierto: el francés no era un ejército aliado sino invasor.


  Entre los primeros sublevados en la histórica jornada del 2 de mayo – prescindible y sospechosa para la progre/ideología dominante- destacó Domingo Teresa, un llanisco de Riensena

Quotation Entre los primeros sublevados en la histórica jornada del 2 de mayo – prescindible y sospechosa para la progre/ideología dominante- destacó Domingo Teresa, un llanisco de Riensena Quotation
que trabajaba en el mesón Nuevo de la calle de Segovia. Finalmente correría la misma suerte- inmortalizada por Goya con todo el patetismo del paredón en sus “Fusilamientos de la Moncloa”- de cientos de españoles que entregaron su vida en defensa de España. Sólo en nuestro país estos sacrificios son motivo, no ya de elogio, sino de desprecio.


   Quiso la casualidad- o la Providencia- que en mayo de 1808 estuviera convocada la Junta General del Principado, que se reunía cada tres años. A la sesión de día nueve del mismo mes de mayo llegaron las noticias de los sucesos que, con notoria participación asturiana, habían acaecido en Madrid. El procurador (representante) de Llanes en estas históricas jornadas de mayo fue Don Blas Alejandro de Posada

Quotation El procurador (representante) de Llanes en estas históricas jornadas de mayo fue Don Blas Alejandro de Posada Quotation
(nombrado finalmente por esta Junta comandante militar del oriente; meses después los franceses intentarían quemarle vivo en su casa de Palacio de Ardisana; luego Fernando VII recompensaría el patriotismo de Don Blas, y de dos de sus hijos, con la cárcel; fue figura extraordinaria del municipalismo llanisco, y une a sus muchos méritos el no menor de haber sido el padre de Don José de Posada Herrera, uno de los hombres más ilustres que Llanes, y aun toda Asturias, haya dado a la cosa pública)


   La Junta General del Principado acabó por asumir una postura revolucionaria- si bien con la paradójica  finalidad de retornar a la situación anterior- desconociendo las órdenes del Gobierno y revelándose contra  la autoridad de la Real Audiencia, institución que el celo absolutista de los borbones había colocado por encima de la tradicional asamblea de concejos de Asturias. Finalmente la Junta se declaró soberana, en cuanto representante del pueblo, y en consecuencia acordaba expulsar de la provincia al regente; declarar - ahí es nada-  la guerra a Francia y la paz a Inglaterra; nombraba un gobierno por áreas de gestión creando ministerios (comisiones); enviaba embajadores  a Londres para solicitar ayuda. Decidido que el Ministro de Gracia y Justicia no perteneciese a la Junta se elegía  para dicho cargo a otro insigne llanisco, de la Jerreria para más señas,  Don Pedro Inguanzo y Rivero, en aquellos momentos canónigo doctoral de Catedral de Oviedo (hombre brillante, de sólida formación y convicciones, más tarde Diputado en Cádiz, Cardenal Primado y Arzobispo de Toledo, participó en el cónclave para la elección de Gregorio XVI, el actual suelo de piedra de la Basílica de Llanes se debe a su generosidad y al amor que siempre demostró hacia su patria chica). 


   No obstante de las involuciones absolutistas- y de la crueldad con la que el rey felón pagó a los que, como Don Blas, se habían conjurado, aun a riesgo de sus vidas, para reponerle en el trono - nada volvió a ser lo mismo.


    No es en ningún modo extraño que la progresía dominante, más interesada en la guerra civil, vuelva la espalda a estos acontecimientos históricos que saben a cuerno quemado a los que persiguen la destrucción de España

Quotation No es en ningún modo extraño que la progresía dominante, más interesada en la guerra civil, vuelva la espalda a estos acontecimientos históricos que saben a cuerno quemado a los que persiguen la destrucción de España Quotation
. ¿Cómo podríamos, nosotros los ciudadanos y herederos de esta gran nación, colaborar el 9 de marzo por acción u omisión de voto en mantener en el gobierno al partido del Estatut, con sus socios de Ezquerra Republicana de Cataluña, a este Partido Socialista de Zapatero, ni obrero ni español, que con desprecio de la ley y de los españoles se niega a que ondee la bandera, símbolo de la nación, en un buen número de ayuntamientos, por ellos gobernados, sólo para mantenerse en el poder haciéndose más separatista que los separatistas?.


Sin mengua para la dimensión del cuarto centenario de la Universidad de Oviedo brillan con luz propia, por su carga simbólica, los aniversarios de las donaciones de las cruces: la Cruz de los Ángeles (808) y la Cruz de la Victoria (908) por Alfonso II y Alfonso III, reyes de Asturias, respectivamente. La primera es la más extraordinaria creación de la orfebrería altomedieval de la península ibérica; su belleza es tal, que no parece obra humana, lo que llevó al cronista de Silos a atribuir la autoría de la cruz a dos ángeles que habrían llegado a Oviedo con la apariencia de peregrinos. La segunda sigue siendo, mil cien años después, la bandera de Asturias. En ambas se recoge la leyenda “Hoc signo tuetur pius Hoc signo vincitur inimicus”/ “Este signo protege al piadoso. Este signo vence al enemigo” en clara alusión al “in hoc signo vinces” de Constantino el Grande que afirmaría la cristiandad del Imperio tras su victoria de Puente Milvio. De esta manera esta Asturias cristiana encarna, en su pequeño universo de altas montañas y escondidos valles, el ser profundo de occidente-

Quotation De esta manera esta Asturias cristiana encarna, en su pequeño universo de altas montañas y escondidos valles, el ser profundo de occidente- Quotation
la síntesis en la cruz de Cristo, de Roma y el Bronce Atlántico  – como certeramente afirmara Juan Pablo II en su homilía ante la Santina: “Covadonga es una de las primeras piedras de una Europa cuyas raíces cristianas ahondan en su historia y en su cultura. El reino cristiano nacido en estas montañas puso en movimiento una manera de vivir y de expresar la existencia bajo la inspiración del Evangelio”


    Pero así como la patria está en peligro, también la inspiración cristiana es perseguida en la España de Zapatero donde un nuevo doctor Frankestein ha sido elevado a la categoría de Ministro de Sanidad. La cultura de la muerte invade una sociedad en la que el Estado ha hecho dejación de su más alta y noble tarea: defender al más débil. La hipocresía camina de la mano de la injusticia y mientras se obliga a anestesiar a los cerdos ante el matarife, se trituran seres humanos- los más indefensos, los más inocentes- en una industria tan lucrativa como vergonzante. No es casualidad que la senadora socialista Mercedes Aroz haya decidido retirarse de la política por las insalvables contradicciones entre su fe católica y la actuación del gobierno de su partido. La pena es que sean tan pocos los políticos que anteponen su conciencia al cargo.


  Sin embargo apenas unos años después de estos momentos de gloria de 1808 desaparecía la Junta General del Principado. No fueron suficientes para salvar la institución los esfuerzos de todos los asturianos sin distinción de afinidades y posiciones políticas, desde el Cardenal Inguanzo hasta Argüelles, Toreno o Florez Estrada. La Junta General del Principado sólo volvería a ser convocada – interesadamente- en 1834 para jurar a Isabel II, ya en pleno conflicto sucesorio entre el tío Carlos y su sobrinita, como Princesa de Asturias (y de paso para entregar el obsequio mil doblones para mantillas que el Principado tenía el privilegio de donar al primogénito real)


   Quitando este dudoso de las mantillas Asturias perdía sus privilegios. A pesar del agravio comparativo- “el desaire que han recibido y están sufriendo (los asturianos), comparados con las Provincias Vascongadas, Navarra y Aragón, a quienes se han vuelto sus fueros y privilegios” (representación de Ramón Álvarez Valdés y Juan de Dios Bernaldo de Quirós ante la Reina consorte de 28 de junio de 1836) -  el carlismo no prendió en Asturias. En el caso de Cataluña y Vascongadas políticos astutos y desaprensivos, presentaron el conflicto carlista como una guerra de liberación nacional contra España (todo ello como potente catapulta para sus propias ambiciones políticas). Victimismo y superioridad. Más altos, más fuertes, más guapos. ¿Nuestros males? Culpa de los “otros”. Más fácil se hincha el ego de un hombre que una bota.


Ahora que nos encaminamos a una nueva ronda estatutaria - del café para todos al café con copa y puro para algunos- podría hacer fortuna, para el preámbulo del nuevo Estatuto de Asturias, un viejo y conocido dicho popular. Así en lugar de copiar lo de Zapatero, “el Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido, de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación”, nosotros podríamos decir que “recogiendo el sentimiento ampliamente mayoritario de la ciudadanía de Asturias, la Junta General del Principado declara solemnemente que Asturias es España y el resto tierra conquistada a los moros”.

Quotation nosotros podríamos decir que “recogiendo el sentimiento ampliamente mayoritario de la ciudadanía de Asturias, la Junta General del Principado declara solemnemente que Asturias es España y el resto tierra conquistada a los moros”. Quotation


 Lo que ya no se es que les parecería, de aprobarse la propuesta, peor a los guardianes de lo progrepoliticamente correcto: si lo de “es España” o lo de “conquistada a los moros”.


José Alberto Concha González
Acerca del Autor:
Nacido, como tantos llaniscos, en México en 1967 ha colaborado con Asturias Liberal desde sus inicios. Ensayista y articulista combina la reflexión crítica sobre la sociedad con otros generos narrativos.
Leer Más >>
 
< Anterior   Siguiente >

Sindicación