Llevamos ya unas semanas viendo conmocionados como en España se suceden un día sí y otro también la persecución y el ataque a personas libres que quieren expresar sus opiniones en libertad. Todos los agredidos tienen algo en común, manifiestan su total rechazo y oposición al adoctrinamiento que se establece, o se trata de establecer, desde las altas esferas del Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero.
Así, líderes del Partido Popular como María San Gil, Dolors Nadal o Mayor Oreja han sufrido la ira de la mezquindad de la izquierda cuando se disponían a intervenir en distintos actos en la universidad. La líder de Unión, Progreso y Democracia y antigua militante del partido socialista, Rosa Díez, también ha sufrido la arrogancia de la izquierda, también en la universidad. Pero no solo se atenta contra la clase política. Francisco Caja, Catedrático de Filosofía en la Universidad de Barcelona, fue agredido (evitaremos el “brutalmente” por si le molesta al ex presidente socialista del gobierno de España, el muy macho de Felipe González) por recopilar firmas a favor de que se cumpla el derecho a estudiar en castellano en Cataluña. Tenemos más ejemplos en simpatizantes del Foro de Ermua, agredidos por manifestarse en contra de la política que en materia terrorista (decir política “antiterrorista” me parece un tanto atrevido) ha llevado a cabo el gobierno socialista. Y así innumerables casos más… El señor Zapatero dijo que necesitaba tensión y vaya si la está teniendo.

El señor Zapatero dijo que necesitaba tensión y vaya si la está teniendo.
Hasta el punto de que el “jubilado” de Felipe González ha entrado en campaña llamando “imbécil” al líder de la oposición. ¿Saben cual ha sido el motivo? Rajoy cometió un “tremendo” “delito” al afirmar que era más “moderado” que Zapatero. Ciertamente lo es, bastante más, aunque su sonrisa no genere tanta “pasión” como la del Presidente. Frente a estas agresiones de los enemigos de la libertad es lamentable observar como la juventud “moderada” que se autodefine “de izquierdas” se muestra de lo más cobarde al no condenar los citados ataques, ni condenan, ni critican, ni se dan cuenta de la gravedad de esta escalada de violencia cuyo beneficiario es, por la tensión generada, el actual inquilino de la Moncloa. Hay que estar adoctrinado, gente de la izquierda, para no darse cuenta de que quién agrede en España al disidente, al que hace uso de su libertad de expresión para emitir un juicio o crítica, es la izquierda totalitaria animada por instancias gubernamentales. Y no os dais cuenta, que ya es triste. Señaláis y agredís, gente de la izquierda, al que piensa diferente, razona diferente y vota diferente, de la misma manera que los nacional-socialistas de Hitler señalaban, agredían y asesinaban a los judíos, pueblo libre, rico y emprendedor. O igual que las purgas soviéticas bajo la hoz y el martillo de Stalin, que señalaban, agredían y asesinaban al obrero que reclamaba LIBERTAD. |