 Contundencia en la respuesta, firmeza en las convicciones, defensa con la cabeza bien alta de nuestros ideales y, sobre todo, clase, mucha clase, la que le falta a nuestros adversarios. Isabel San Sebastián es una periodista de reconocido prestigio, honrada y leal a sus principios que si por algo se caracteriza es, entre otras cosas, por su fiel apoyo a las víctimas del terrorismo y su contundente lucha dialéctica contra la barbarie ETARRA.
Existe un periodista, Calleja lleva por apellido, que últimamente decepciona mucho. Para unos. Para otros agrada y más cuando lleva mucho tiempo dando palmaditas a la política “antiterrorista”, por decir algo, del gobierno de España. Gracias a eso su ascenso como redactor jefe en un medio progubernamental que todos conocemos.
Existe un programa televisivo, conducido, por cierto, muy mediocremente, cuyas intervenciones duran un minuto y en el que al “disidente”, al políticamente incorrecto, al que no se suma a las tesis de la izquierda, se le machaca. Literalmente, se le machaca.
En el último capítulo del mencionado programa, el citado señor Calleja dijo que Doña Isabel “engordaba a ETA”, una acusación vil y barriobajera cuyo único objetivo era machacar, como ya hemos dicho, la dignidad y reputación de tan valiente periodista.
Lleva razón el editorial de cierto medio libre e independiente al señalar que los medios progubernamentales se han puesto manos a la obra a la hora de vilipendiar toda reflexión políticamente incorrecta. Pero no nos vamos a achantar, no nos vamos a callar y seguiremos luchando por la LIBERTAD.
Mi más sincero apoyo y reconocimiento a Doña Isabel San Sebastián. Debe saber que no está sola, que somos muchos los españoles que nos vemos reflejados en sus tesis y reflexiones y que, por supuesto, también nos marchamos con ella de aquel plató de televisión. Ánimo Isabel.
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