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Primarias, PP Asturiano, María San Gil Imprimir E-Mail
Colaboraciones - Asturias
Escrito por Gonzalo Botas   
martes, 20 de mayo de 2008

ImageHace mucho tiempo que todos sabemos el poco peso político que tiene el PP asturiano, al fin y al cabo, 4 diputados con una variación de 1 arriba o abajo, poco importa en Madrid, lo mismo le ocurre al PSOE.

Por ello, ya que el peso estadístico es nulo, la única relevancia que ha tenido el Pp de Asturias en la España democrática viene por las concretas personalidades, pocas pero relevantes, con suficiente peso político, Cascos, Rato, Alicia Castro, etc, y no mucho más, son un claro ejemplo de que con trabajo y decisión pueden pocos estar bien representados. Churchill dijo aquello de que nunca tantos debieron tanto a tan pocos, yo diría que Asturias es buena muestra de ello, y también lo es de la inercia puñetera que nos impide salir de nuestra niebla permanente de primavera y otoño.

Y esa importancia personal es la que se demuestra en las coyunturas claves, como lo fue en su día el apoyo a Aznar, y como hoy lo puede ser el apoyo a María San Gil en un momento en que, absolutamente todo el aparato, le está dando por arriba y por abajo.

En un momento en que un apoyo de agrupaciones regionales como el Pp de Asturias podría suponer el aire necesario para que en Pp nacional sigan vivo, para que los  San Gil del Pp supiesen que no están solos. Como no lo está ella, no lo podemos olvidar, en la voluntad y en el sentimiento de los afiliados. Porque María San Gil, como esas otras mujeres vascas que llevan años dando la cara, no es que no se merezcan lo que se les está haciendo, es que merecen un monumento como referente ideológico y de dignidad del Pp.

Es, quien la está atacando de forma machacona, quien no merece estar en un partido que, ha conseguido más de 10.000.000 de votos por defender esa forma de ver la ida y la política; porque San Gil, y los que se la juegan día a día en la política, aportan más que esos otros que chocan los talones de sus botas a la orden del líder.

Quizá en un partido de izquierda tradicional el funcionamiento pseudomilitar valga, pero sin duda en un partido como el Pp, precisamente el valor es el contrario, LA LIBERTAD, el valor es la suma de ideas, de voluntades y de formas de ver la polìtica, no la obediencia. Eso la obediencia en la derecha terminó hace 40 años, y en la política murió con el Siglo, con el pasado.

A lo que iba, para agrupaciones regionales de poco peso estadistico como el Pp asturiano, cuatro o tres silenciosos entre ciento cincuenta no son nada. Cuatro diputados vivos, activos, con ideas, con principios, con ideas, con más ideas, con trabajo, construyendo, puliendo defectos, matizando aristas, son algo.

Ahora bien, puede que el Pp asturiano no esté capacitado para ello. Y si no lo está, si no acepta el reto de alzar la voz en esta coyuntura, los cuadros del Pp asturiano sobran todos, del primero al último. Permítaseme un adorno histórico de hace casi 1.300 años, éramos menos en número y menos ilustrados en comparación el resto, y aún así lo logramos, mística o leyenda está en nuestras raíces.

Mística o leyenda el Pp de Asturias debe alzar la voz, decir ¡aquí estamos!; mística o leyenda, sólo hemos sido algo cuando grandes hombres y mujeres han dado un paso al frente.

Y hoy podemos decir que si María San Gil termina yéndose del Pp por falta de apoyos externos, si el Pp de Asturias pierde la batalla de la dignidad, otros muchos tendrán que irse detrás de ella.

Pero no es lo que piensan lo que digo, sino todo lo contrario. Para hacer los coros a Rajoy, las Habaneras que se las canten desde Coruña, las de Asturias hace tiempo que no se oyen en Madrid.

El Pp de Asturias debe tener su propia voz, y si no son capaces de marcar la diferencia, deben irse, dejar que el partido se renueve y siga vivo. Deben dejar paso a otros que quieran trabajar con dignidad, que quieran ser alguien y que quieran ganar elecciones, sumar, aportar, opinar, vivir, abrirse.

Y me dirán que, que tiene que ver esto con las elecciones primarias, pues todo, son la única vía para que la voz de las bases se oiga; esa voz de las bases que está con María San Gil porque quiere que se les oiga con su voz clara y limpia, directa, digna y sin ambigüedades en los temas en que no podemos ser ambiguos. Y desde luego menos democracia orgánica y más democracia real, la democracia orgánica acabó hace más de 30 años.

Y digo, las primarias, permítanme el cambio de paso sin solución de continuidad, son la forma de comprobar lo vivo que está un partido, y las primarias permiten separar la gestión del partido del cartel electoral, permiten que uno mande y que otro gane unas elecciones. Junto a ellas, también es necesario que el Pp establezca un régimen de incompatibilidades serio, efectivo y que por ahora se cumpla el establecido en el artículo 7 de los estatutos el partido, que rara vez o nunca se cumple.


Gonzalo Botas
Acerca del Autor:
Colegiado en los Ilustres Colegios de Abogados de Oviedo y Gijón, desde Julio de 1.993. Master en Derecho y Transmisiones Electrónicas por la Universidad de Valencia. Diplomado en Derecho Ingles por la London School of Econ
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