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La energía en Asturias: crítica y análisis Imprimir E-Mail
Colaboraciones - Asturias
Escrito por Joaquín Santiago Rubio   
domingo, 02 de diciembre de 2007

Asturias cambia su modelo energético y abandona mayormente el carbón para asentar su generación de energía en el gas. La producción de Asturias, sumados todos los kilovatios que se generarán cuando esté en marcha el sistema gasístico y pervivan restos de otros –térmicas de carbón, hidráulicas, etc.- será mucho mayor de lo que el consumo interior de Asturias precisa, pero contribuirá a aumentar la generación de electricidad de toda España cuyo déficit en este campo es, todavía, muy preocupante. Para los asturianos el plan ofrece pros y contras y limitarse a exponer sólo unos es hurtarles los términos del debate.

Para empezar es necesario considerar cómo se toman las decisiones pues los criterios adoptados para eso condicionan gravemente los resultados.

La producción de energía tiene en Europa una larga tradición estatista. Son los estados quienes se ocuparon de este tema justificando en su carácter estratégico la poco justificable actitud de encargarse directamente desde las primeras fases productivas. Los monopolios de las empresas estatales de energía estuvieron de moda hasta finales de  los años ochenta y primeros noventa en que empezaron a ser introducida la privatización de algunas empresas que, no obstante, fueron quedando como operadores en régimen de oligopolio regulado por los gobiernos.

La energía, especialmente su distribución, precisa de grandes inversiones que, en estados tecnológicos menos desarrollados, convirtieron algunos aspectos suyos en verdaderos “monopolios naturales”. Esa es la justificación al control del Estado. No obstante esto fue cambiando de tal manera que, técnicamente, es hoy día posible una liberalización y una desregulación mucho más amplia, casi total. Y no sólo es posible, sino que es deseable. En primer lugar porque se introduciría más competencia en el sector y, esto es muy importante, acabaría con muchas de las ineficiencias de empresas que reciben el encargo político de construir plantas de generación eléctrica sin incentivos a la mejora tecnológica.

Asturias es un ejemplo, con el carbón, de ineficiencia, corruptela, dependencia de la subvención y falta de competitividad en la producción de su materia prima energética natural. Esta situación generó un empresariado carbonero que no tiene nada de lo primero, un sindicalismo nefasto y agresivo y unos compañeros de cama política extraños y curiosos

Quotation Esta situación generó un empresariado carbonero que no tiene nada de lo primero, un sindicalismo nefasto y agresivo y unos compañeros de cama política extraños y curiosos Quotation
. En estos momentos, además del declinante sindicalismo del SOMA-UGT y sus rescoldos en la FSA-PSOE, sectores importantes del Partido Popular siguen aferrados al carbón. Este conglomerado “carbonero” expone solamente los aspectos negativos del Plan del Gas con la esperanza de alargar la agonía subsidiada de la hulla y la antracita.

Beneficios

La decisión de construir en Asturias una planta de regasificación, en Gijón, está dentro del plan nacional y europeo, rechazada aún y de forma incomprensible la opción nuclear, de abordar formas de generación de energía más eficientes que las que ofrece el carbón y que no incrementen nuestra dependencia, ya penosa de por sí, del petróleo. El sector del gas, en ascenso en el consumo doméstico, aún lo está más en el de generación de electricidad debido al éxito tecnológico y económico que suponen las plantas de ciclo combinado, cuya superioridad sobre otras formas de producción eléctrica, a excepción de la atómica, es clara.

Una de las críticas más frecuentes que se hace al Plan del Gas en Asturias es que suponen instalaciones contaminantes. Parece poco adecuado hacerla más cuando quienes lo hacen han protegido durante décadas a un sector minero cuya actividad contaminante fue y seguirá siendo, de mantenerse, superior a la que supone la utilización del gas.

Los riesgos de contaminación del proceso de regasificación, aún existiendo, son menores a los de otras industrias asturianas en pleno funcionamiento y que no son cuestionadas por nadie. Pero la mayor ganancia que tendremos en el proceso de generación eléctrica es algo que está huérfano de información adecuada.

Junto con la planta regasificadora se producirá en Asturias una mejora en el modelo de generación eléctrica

Quotation Junto con la planta regasificadora se producirá en Asturias una mejora en el modelo de generación eléctrica Quotation
. La presencia de gas en la región supondrá, ya lo está suponiendo, un incentivo inmejorable para la construcción de plantas de producción mediante ciclo combinado, cuyo aprovechamiento del gas es el más alto posible y reduce las emisiones contaminantes de manera ventajosa.

Esta modalidad de producción de electricidad logra esto no sólo es ventajosa en términos de polución, sino que, además, suponen más eficiencia energética, lo que se traduce en más ahorro. Eso convierte al gas, con su proceso completo: fabricación, regasificación, almacenamiento, transporte, distribución y comercialización, en una alternativa al carbón, desde el punto de vista asturiano y uno de los apoyos energéticos, que deben ser diversos para evitar monodependencias peligrosas, a la producción total  de energía en España. El gas no sacará a nuestra nación de la penuria energética, sin duda, pues para ello es imprescindible abordar la necesidad de construir plantas nucleares, pero sí aportará una mejora considerable.

Peligro para la población

No obstante, y este pero es muy grave, hay un aspecto en la construcción de la regasificadora que puede tener una importancia decisiva si no se le pone remedio desde el gobierno de España o desde la iniciativa civil. Se trata del peligro que supone el transporte del gas licuado y su almacenamiento. Para transportar el gas en dicho estado hasta la planta de regasificación se precisan cargueros especiales de gran tonelaje y para su almacenamiento, cubas de enorme tamaño. El gas licuado es altamente inflamable y muy explosivo y, por lo que se sabe hasta el momento, no existen en España suficientes garantías tanto en el transporte como en almacenamiento. Algunos de los puntos de almacenaje están demasiado cerca de las poblaciones, caso de Barcelona o Sagunto y no son pocos los ingenieros que están alertando acerca de esto.

Por esto denunciamos que no se estén adoptando las medidas adecuadas al respecto. Y, aunque parece un asunto de voluntad política lo es más de determinación ciudadana y de visión clara del problema. Tanto en los procesos biológicos como en los económicos existen siempre subproductos de deshecho y perjuicios en algún punto del entorno natural y, en estos últimos, también en el social. Es ley de la naturaleza, sí, pero podemos aminorar y paliar estos efectos negativos. Los políticos, si no existe presión suficiente para ello, suelen hacer caso omiso a cualquier cosa que no sea la rentabilidad electoral y ésta la miden de forma escasamente fiable.

Por eso es imprescindible que los ayuntamientos y ciudadanos asturianos ejerzan presión no para que no se instalen la regasificadora ni las plantas de generación de ciclo combinado, sino para que, desde los juzgados, se obligue a las empresas agraciadas con los beneficios del Plan del Gas a que abonen cuantiosas primas de seguros con los ayuntamientos como beneficiarios para cubrir el riesgo. La incorporación del riesgo sobre las poblaciones como componente de las primas que, en este caso ENAGÁS, habría de abonar a las compañías de seguros serían suficiente incentivo para la reducción comprobable del riesgo mediante inversión tecnológica y medidas de seguridad propias. No hay que esperar a que el gobierno de R. Zapatero se vea presionado a adoptar medidas estatales de seguridad. Al juzgado y al seguro

Quotation No hay que esperar a que el gobierno de R. Zapatero se vea presionado a adoptar medidas estatales de seguridad. Al juzgado y al seguro Quotation
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Como segunda crítica al proceso, que consideramos económica e industrialmente positivo, hay que aludir a la deficiente liberalización del sector energético en España. Los vientos de nacionalismo económico soplan por Europa y el gobierno de R. Zapatero es uno de los avanzados en este retroceso. Esta falta de libertad completa en ciertas fases de la producción, transporte y comercialización de la energía oculta la posibilidad de obtener mayores eficiencias económicas y mejores precios a los consumidores. Es cierto que en este sector,  nos encontramos con lo que se denominan “monopolios naturales” que exigen economías de escala, por ejemplo en las redes de distribución. Pero no lo deja de ser cierto también que las mejoras tecnológicas son capaces de romper esos monopolios y que, si aún no lo han hecho es porque los gobiernos pretenden todavía mantener control político mediante monopolios y oligopolios.

En lo que se refiere a la regasificadora de Gijón, la empresa que la construirá, Enagás, está protegida por ley ante la entrada de competidores a la red mediante la famosa e injustificable cláusula “Take or Pay”

Quotation En lo que se refiere a la regasificadora de Gijón, la empresa que la construirá, Enagás, está protegida por ley ante la entrada de competidores a la red mediante la famosa e injustificable cláusula “Take or Pay” Quotation
. Debido a ello, no es posible aplicar el test definitivo a la idoneidad empresarial que no es otro que el de la competencia. Salvada, insistimos, esta crítica al marco general, y advertido el riesgo explosivo del gas licuado, el Plan del Gas parece adecuado para satisfacer el objetivo asturiano de salir de los estertores subvencionados del carbón y para ampliar la producción energética nacional.

Las instalaciones de El Musel, cuya construcción está resultando tan escandalosa debido a la mala gestión, probablemente intencionada, de la misma, son necesarias para que sea viable la construcción de una planta regasificadora cercana. Si bien las tramas de los políticos regionales cercanos al presidente Areces tienden a manejar hilos empresariales donde el amiguismo provinciano son pan diario, lo cierto es que el marco general energético ha de ser visto positivamente en tanto permitirá a Asturias conectarse con la modernidad económica, siempre y cuando se acompañen de medidas internas de liberalización, apertura y austeridad en las cuentas públicas.

Hemos abordado, en anteriores ocasiones, uno de los problemas más acuciantes que tiene la vida social, política y económica de Asturias, que es la dependencia que los ciudadanos y los empresarios de aquí tienen del dinero público y el “aldeanismo” económico que eso supone. Hemos criticado esta autarquía asturiana, esta propensión al amiguismo empresarial escondido en la “ideología autonomista asturiana” que hace de su autonomía una prolongación del estatismo presente en Asturias desde tiempos de Franco.

Analizada la situación energética asturiana y nacional podemos comprobar ahora cómo el Plan del Gas, iniciativa positiva en términos económicos, está atacada por tres situaciones negativas y un ataque interesado:

 

  1. Escasa liberalización del sector energético en España que excluye la competencia y, por tanto, el mejor test de idoneidad empresarial posible.
  2. Interferencias regionales intentando recomendar a empresas y empresarios concretos por parte del Gobierno Regional para labores complementarias en la construcción de la regasificadora y de el nuevo Musel. O sea, aldeanismo empresarial protector.
  3. Pocas garantías y medidas de seguridad en el transporte y almacenamiento de gas. Hay que acudir a fórmulas de seguro que internalicen el riesgo obligando a las empresas a reducirlo.
  4. Críticas poco solventes de sectores ligados al carbón cuyo objetivo no es elaborar un análisis ponderado y beneficioso para el interés general sino defender el negocio declinante del mineral.

Joaquín Santiago Rubio
Acerca del Autor:
Joaquín Santiago Rubio es maestro, Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo y en Ciencias Políticas por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
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