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Hospital Central de Asturias. Proyecto Mono Imprimir E-Mail
Colaboraciones - Asturias
Escrito por Susana Pérez Alonso   
domingo, 18 de noviembre de 2007

ImageEstimados niños que leéis el blog cada día y sacáis las pertinentes conclusiones, esta noche vamos a demostrar la relación entre un proyecto para construir un Hospital y los monos.
Todos somos conocedores de que con la palabra mono se designan muchas cosas: Desde un síndrome de abstinencia a un proyecto informático pasando por las frases hacer el mono o ser el último mono de las que todos somos conocedores. Y, por supuesto, hay películas tipo a Doce monos que terminan siendo de culto sin que yo conozca el motivo. Si leemos El Ramayana, veremos la importancia del general mono volador Hanuman. Los monos siempre han sido necesarios en la creación de novelas, leyendas y vida humana en general, tanto que algunos dicen que de ellos descendemos.
En esta España -que algunos llaman moderna- hay una extensa pasión de los gobernantes por ponerse un mono y comenzar a construir. Da igual que sea necesario o no, ellos construyen. Por supuesto no catedrales que duran siglos y por las que la luz se cuela determinado día del año por un rosetón señalando el lugar en donde los constructores escondieron compás, escuadra y otros objetos que delatan su origen. Aquí se ponen el mono y meten en una urna los periódicos del día y encima veinte kilos de cemento. Puede suceder que se ponga la primera piedra, se entierre la urna y pasen meses sin comenzar la obra, pero eso no es importante. La cuestión es empezar a gastar cemento como sea. Los equinocios los confunden con caballos...
En Asturias el HUCA se cae a pedazos y la absurda batalla emprendida por la derecha diciendo que era incierto pienso a día de hoy que era simplemente un paripé. Cualquier paleta sabe que reconstruir es mucho más caro que una nueva construcción, así que la derecha -que entiende mucho de ladrillo- disimulaba con el fin de que los ciudadanos no pudiésemos aplaudir el que por una sola vez estuviesen conformes oposición y Gobierno en algo que era bueno para el pueblo.
Yo acudí junto al Secretario de ASENCRO a una reunión de la llamada Plataforma por un Nuevo Hospital de Asturias y puedo deciros, queridos querubines, que aun me dura el sonrojo ante semejante espectáculo: Progres de toda una vida, representantes de la oligarquía económica, lanzados a un festival de fervor pro hospital nuevo que mas parecía una romería que una reunión seria. De los enfermos y sus necesidades no se habló, de los equipamientos necesarios para los enfermos ni palabra
Quotation De los enfermos y sus necesidades no se habló, de los equipamientos necesarios para los enfermos ni palabra Quotation
. Aquello era un pedir mas hormigón a gritos, mas maquinas modernas en medicina -despues no se usan por falta de personal, pero eso es otro capitulo-, un alborozo colectivo que a Carlos, el secretario de ASENCRO y a mi nos llenó el alma de dolor. Nosotros estábamos allí como enfermos y paganos de aquella bacanal y cuando pedí el turno de palabra supongo que a más de uno el vino se le convirtió en agua. No entraré en más detalles que podrían ser constitutivos de argumento de novela, ya que son tan absolutamente berlanguianos que podrían poner los pelos de punta a mas de uno, pero aseguro que Berlanga no podría haber imaginado semejante despropósito.
Pasado el ataque de fervor como quien pasa por una crisis de enfermedad grave y o se muere o cura, apareció el proyecto que me tomo la libertad de resumir de la siguiente manera:
Un proyecto arquitectónico a mayor gloria de unos arquitectos que no de profesionales, enfermos y asturianos en general. La fachada con la pantalla de cristal, aparcamientos subterráneos emitiendo humos cuando existían miles de metros cuadrados sin uso, metros perfectamente utilizables para aparcamientos al aire libre, lo que habría permitido que el hospital entero fuese un recinto exento de humos, poniendo un transporte de energía limpia entre el aparcamiento y las diferentes entradas, un espacio que supongo será usado con el tiempo para construir viviendas.
Los arquitectos no debieron de contar con la cuestión del calor y del frio, del aislamiento y la dificultad que entraña con los materiales que eligieron para su juguete, no para nuestra geografía ni comodidad. Así que tengo la sensación de que estos arquitectos dejaron sobre la mesa una especie de proyecto resumen y se fueron cobrando sus doblones por nada o los despidieron, que igual me da. La residencia para pacientes se borro del plano como por milagro de borrador Milan.
Un hospital ha de tener unos servicios y unas instalaciones que vienen en cualquier libro al uso en estas infraestructuras, los añadidos son sueños faraónicos que esta provincia no puede ni tiene que pagar. Un ladrillo cara vista es desde luego mucho mas aislante que los materiales que estos figuras metieron en su proyecto, su mantenimiento casi inexistente y barato-barato a la vez que eficaz.
Los enfermos queremos que se nos trate bien, tanto medica como humanamente. A día de hoy mi gran duda es si tenemos un continente sin contenido y me temo que así es. No sólo eso: Tenemos una vez mas una obra que decían costaba 1.000 pesetas, que sin saber motivos se pone en 21389721837287. ¿Es justo y necesario que esto pase una vez y una vez más en Asturias? La respuesta es que no, pero sucede.
Un SAI es un SAI aquí y en Lima. Las medidas de incendios y evacuación lo mismo; los suelos antideslizantes de cajón y así un larguísimo etc que demuestra que hasta un mono mínimamente ilustrado sabe las instalaciones básicas y necesarias con las que debe contar un hospital. Si nos descuidamos nos meten en esa especie de nave espacial que hay en el antiguo campo de balón pie municipal. Ahora cuenta la estética absurda, no la normalidad eficaz y económica.
Por ello a día de hoy esta región se vuelve loca leyendo los periódicos que dan cifras, letras, opiniones sobre como es posible que lo que iba a costar 1.000 cueste cinco veces mas.
Las listas de espera crecen. Los enfermos no reciben una asistencia sanitaria ni humana satisfactoria. Los profesionales se quejan de la presión que tienen que soportar. Y mi última pregunta por hoy sería: ¿Somos punteros en alguna cosa de medicina? ¿Somos innovadores en algo más que hacer hospitales rodeados de casas que se venden al triple de lo que han costado aun antes de inaugurar el hospital y que forman un cuello de botella en el trafico difícil de resolver? Me respondo a mi misma que no, que somos punteros en gastar mas de lo que hay, en quedar de paletos y encima dejar que las listas de espera crezcan y el trato humano y medico en la sanidad publica sean cada día un poco peor.
En el año 2006 la Consejeria de Sanidad decidió quien representaba a los enfermos en los Consejos de Salud: Asociaciones de pensionistas, mujeres, jóvenes y vecinos. Supongo que están subvencionadas por los gobiernos de turno y dirán a todo amen. La Asociación que yo presido no tiene subvención de ningún tipo y no solemos decir amen mas que en la Iglesia los que vamos.
Lo del nuevo Hospital es como mínimo un barullo montado por monos que no han logrado evolucionar.
O tal vez si: Pagamos -una vez más- todos y ellos cobran por andar de árbol en árbol haciendo el mono.
Desde luego el rey no es Tarzán, es una lastima.

Susana Pérez Alonso
Acerca del Autor:
Susana Pérez-Alonso nació en Asturias en 1958. Compagina su pasión por la literatura con su actividad política, el asociacionismo y la colaboración habitual en prensa y radio.
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