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Colaboraciones -
Asturias
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Escrito por Ithacius
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lunes, 12 de noviembre de 2007 |
Poco sé de trenes, más allá de las vías ferroviarias contempladas en la inconsciencia de mis juegos infantiles y la preocupación materna. Dos décadas más tarde, los vaivenes de la milicia me llevaron a Cataluña. Después contemple el TGV en Paris y la levitación magnética que corre entre el aeropuerto y la ciudad de Shanghai. ¡Este es todo mi bagaje! Ahora, la modernidad ocupa los espacios del desarrollo en un visto y no visto, la velocidad quimérica de los insensatos. El Ave, de forma caprichosa, trasladará pasajeros hacia quién sabe donde, transportando sus fines en un <<primun vivere deinde philosophari>>: primero vivir, después filosofar.
Así se desprende de las sentencias políticas en una orientación que desconcierta a la gente que aún considera el sentido común. El progreso y la conexión a los polos de desarrollo de Europa emplearán un medio que trasporta personas para acercar mercancías. La clase empresarial, enquistada  en sus representantes, asienta la aseveración de los padres de nuestras patrias autonómicas, los de aquí y las lindes fronterizas de oriente y occidente. La posición de la FSA habría de respetarse si su acuerdo se mantuviese anudado al estudio, el conocimiento y las necesidades de una infraestructura compleja. La realidad adquirió forma al sustanciar su argumentario en una línea trazada en un mapa. Desdecirse, ante la discrepancia vecinal y el run run autonómico, hace endeble el criterio inicial hasta sustraerle la credibilidad que ha de vestir a una formación de presencia decisiva para el devenir astur. Nada se dice de los estudios técnicos, la necesidad de la obra o del sostenimiento futuro de la misma. ¡Se precisa un nuevo juguete que entretenga al personal acometidos el Hospital Central, la variante de Pajares o el puerto del Musel! La ausencia de juicio parece ahormar las posiciones. ¿Quién se supone utilizará tal transporte? ¿Acaso el tiempo empleado en los desplazamientos al corazón de Europa desplazará a los medios aéreos? ¿El precio social que impondrá el gobierno al billetaje competirá con la aeronáutica? Nada se sabe, el flujo potencial de pasajeros, el horario y disponibilidad del Ave, ni el impacto ambiental. La decisión de tal envergadura se acomoda en <<a mí me parece>>. Un criterio cuyo valor objetivo ocupa el espacio destinado a la planificación estratégica de un país que sostiene un presupuesto fragmentado en diecisiete. Pero....¡no importa! Nueve provincias, encerradas en cuatro autonomías, pretenden subirse a un tren emulando a idéntico número de protagonistas de la película el Expreso de Shanghai. Asumido mi desconocimiento, y los errores aquí deslizados, alguien, de seguro, ofrecerá conocimiento a la espesura de mi ignorancia. En estos nuestros lares una formación política trata de negar, desdecirse y afirmar las necesidades de una tierra sin oír al resto de sus iguales más allá del límite temporal de un horizonte electoral. La altura de miras y la trascendencia de tal providencia habrían de condicionarse a la asunción colectiva de los asturianos. La cohesión de las tierras de España requiere alejarse de una estulticia que jamás hallará abrigo en la sensatez mesurada. Ensombrece el horizonte que el liderazgo político descanse sobre quienes ven así el problema. ¿Cómo verán los demás? Estremece pensar que esto nos conduzca a una acción reduccionista a la que aplicar con tristeza << Ex nihilo, nihil>>: De la nada, nada se saca. |
Ithacius |
| Acerca del Autor: |
| Médico asturiano interesado por la problemática y el futuro de su patria. La nación española requiere, en su opinión, del empuje y aliento de todos. |
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