Un millón y no se sabe cuántos más, a la basura
Ciertamente no me defino por ninguna de las anteriores, y tampoco por lo de nuevo, pues más que nuevo es soterrado, disimulado, y al tiempo torpe. Me explico con dos detalles, seguramente si buscamos encontraremos otros, pero me quedo con dos entrevistas de radio, no exactamente, una es una entrevista a un experto en pesca y la otra un ocurrido, un suceso o acaecido, contado por una socialista discrepante que participa con cierta asiduidad en la tertulia de COPE Asturias llamada el Avispero.
Comencemos por la segunda, la que define, la otra es la confirmación del diagnóstico. Pues bien, le oí comentar el otro día que la sanidad Asturiana había perdido unas ayudas de más de 1 millón de euros en la siguiente tesitura: La tertuliana parece ser que es presidenta, o algo así, de una asociación de enfermos crónicos de algo, perdónenme pero, ante la gravedad de los hechos, aparté lo que no era esencial. Digo que en su condición de presidenta consiguió ayudas por un millón de euros para un equipamiento básico para el tratamiento y diagnóstico de dicha enfermedad, para su estudio y en suma, para lograr –si no entendí mal- sacar adelante un proyecto importante en la lucha contra esa enfermedad –discúlpenme de nuevo no recordar de que enfermedad se trataba, pero la indignación me impidió retener nada más allá del hecho gravísimo y de fondo que relato-. Conseguidas esas ayudas o subvenciones de entidades privadas, a través de una asociación privada, se dirigió al principado para que desde un centro hospitalario público se pudiese sacar adelante el proyecto. Y es aquí donde surge el problema, burocracia dirán, ¡no! absoluto intervencionismo en manos de necios, que debería ser delictivo. El problema es que desde la administración se le indica que para poder llevar a cabo ese proyecto, que les dé el dinero a ellos, que lo incluirán en los presupuestos y luego ya veremos como lo gastamos. Es decir, que la subvención o ayuda privada a una asociación privada para un proyecto sanitario básico, quieren que la gaste, como, cuando y donde le de la gana la administración. SOCIALISMO? COMUNISMO? ESTATALISMO?, todo ello y además desconfianza en los individuos, intervencionismo y una supina estupidez. Pero lo realmente grave es que se trata de una hijoputez que va a impedir a enfermos crónicos mejorar y quien sabe si curarse de una enfermedad. Hijoputez que tiene un sesgo ideológico tremendo pues nos recuerda a los peores años del socialismo real y que sólo puede venir de una administración gobernada por un excomunista autoritario que lo quiere controlar todo. Por algo los suyos lo llaman Nerón. Dirán que puede ser simplemente cosa de un consejero o de un funcionario que no es toda la administración del Principado, se equivocan. Ahora viene el remate, en un tema que nada tiene que ver con el anterior. Un tema aparentemente banal como es el precinto de los salmones en los ríos asturianos. Aquí también la iniciativa privada molesta, porque antes, existían diversos –muchos, uno o varios en cada río- establecimientos hosteleros autorizados para el precinto o precintaje de los salmones, ahora como la iniciativa privada molesta. Dicen que no quieren que los particulares ganen dinero a costa de los salmones y de los ríos de todos. Y por ello, han suprimido esta gestión privada y han creado unos centros públicos oficiales que se encargan de ello, pero claro, como es muy caro, pues nada, creamos unos cuantos, una re pública con menos de los necesarios. Confieson que desconozco el número exacto, lo he buscado pero no aparece, lo que si sé es que en ocasiones es necesario desplazarse casi 40 kilómetros para precintar un salmón, que por esta causa se calcula que casi 500 salmones quedan sin precintar en el mercado negro y que en suma esta campaña está siendo un desastre absoluto. Y se que me dirán que esto no significa que el Principado funcione como la Rusia de Stalin, puede que no ciertamente, pero por este camino se va pareciendo mucho. Otras muestras son: se ataca a los colegios profesionales tratando de suprimir la colegiación obligatoria, se producen guerras instigadas desde el Principado por el mando en todas las instituciones privadas o semipúblicas relevantes en las que la administración pueda participar. Y un sinfín de otros que habrá ocasión de comentar. Lo que subyace bajo estas actuaciones, es un absoluto afán por controlarlo todo, y ello fomentado desde esa desconfianza en el individuo del enciclopedismo analfabeto de los cargos que van colocando, de aquí para allá por toda la administración. De esos políticos de medio pelo y escasa capacidad que abundan en mandos intermedios, a los que se cambia de sitio con el único mérito de la fidelidad al jefe, sin tener ni puñetera idea de absolutamente nada de lo que atañe al área en el que trabajan, y que sólo se preocupan por ejercer de comisarios políticos. Pero lo perverso, lo verdaderamente perverso, es que el partido que se supone que encarna los ideales liberales va adquiriendo por mimetismo animal –nunca mejor dicho- todos y cada uno de estos actos reflejos en su organismo interno. ¿Para cuando la apertura, para cuando la renovación y para cuando la participación prometida hace meses?. El tiempo vuela y las primarias comienzan a ser un clamor. Pero bueno, habrá tiempo, lo que ahora importa es que la sociedad sea consciente de que estos nos llevan hacia el intervencionismo estatal absoluto, poco a poco, sin explicitarlo, de forma soterrada, si revoluciones, sin estridencias, pero con paso firme. Este es el nuevo socialismo, el que socava la sociedad impidiendo cualquier atisbo de subsidiariedad, cualquier atisbo de iniciativa privada libre. Y ahí está la clave, las ONGs están muy bien para ellos, viven del dinero público y por lo tanto dependen del político de turno, las asociaciones privadas autofinanciadas, autosuficientes y libres son peligrosas. Alguien dijo que la masonería es de izquierdas, ese alguien, o bien no sabe lo que es la izquierda, o no sabe lo que es la masonería. La izquierda cercena cualquier tipo de intento privado y libre de mejoramiento del individuo, lo sigue sometiendo todo al control del estado. La próxima hablaremos de las sandías del ecologismo. Lo cogen, verde por fuera y rojo por dentro. También una buena excusa para entrometerse en la vida privada. |