A los que no asumimos la versión oficial de lo ocurrido en Madrid el segundo jueves de marzo de 2004 se nos acusa de no presentar una teoría alternativa y de dudar de casi todo lo que nos cuentan sin poder señalar a los autores de la masacre. Semejante acusación no se sostiene. No nos corresponde a nosotros señalar a los culpables. No somos fiscales, policías o jueces.
Mucho menos se nos puede exigir que en contra de nuestra conciencia y sentido común comulguemos con una verdad revelada por los que casi cuatro años después aún no han podido ofrecernos un relato creíble de los hechos. Éstos no pudieron suceder del modo que nos los cuentan. En cualquier caso, y ya que se nos pide una teoría alternativa, voy a intentar -con el único objetivo de que se valore- compartir con ustedes lo que podría calificarse de una de las muchas hipótesis que existen sobre lo que pudo haber ocurrido. No podré probarlo. Es sólo una conjetura que creo merece alguna valoración. ANTES DEL 11-M Señuelos de ETA - Según Fernando Múgica, el periodista que primero, más y mejor ha investigado la masacre de Madrid, “…la extraña furgoneta de los 500 kilos fue sólo uno de los eslabones del gran señuelo de ETA que alguien ha manejado con mano maestra en torno al 11-M”. Cañaveras, Chamartín, Baqueira. - Sólo ocho días antes de la masacre Ibarra dudaba de la furgoneta de Cañaveras. Juan Carlos Rodríguez Ibarra declaró lo siguiente: «Hay que estar diciendo que, aunque hubiera nieve, la furgoneta llegó a Cuenca; fue la única que llegó, pero llegó. Hay que explicarlo, aunque un etarra que iba por delante a kilómetros se lesionó en un accidente, y aunque no estaba fichado dijo que era de ETA. Hay que contárselo a la gente porque comienzan a pensar que es mentira». http://www.elmundo.es/papel/2004/03/03/espana/1600354.html - Las amenazas de Ternera que jamás existieron. Según informó pocas horas después de la masacre, nunca antes, la Brigada de Información de la Policía de Extremadura, un supuesto confidente del que nunca más se supo, supuestamente escuchó a Josu Ternera decir lo siguiente: “Se van a enterar los españoles de lo que somos capaces de hacer”. Para saber quiénes están detrás de lo que comentaré a continuación nos sería de gran ayuda conocer quién se inventó las supuestas amenazas de Ternera. - El tarjetón de la corporación Mondragón que antes de que amaneciera el once de marzo de 2004 alguien colocó en el salpicadero de la ya famosa furgoneta Kangoo que se encontró en Alcalá. http://www.elmundo.es/papel/2006/05/05/espana/1965898.html - El mapa del Corredor del Henares que a primeras horas de la mañana del 11-M alguien colocó sobre la mesa del despacho de Ángel Acebes. ¿A qué responde lo que nos han contado sobre Baqueira, Chamartín, Cañaveras, las sorprendentes dudas de Ibarra, la patraña de las amenazas de Ternera que llegó de la Extremadura de Vera, la tarjeta de la corporación Mondragón y el mapa que le colocaron al entonces ministro del Interior? ¿Todo lo anterior sirvió de otros tantos señuelos para que el entonces Gobierno de Aznar culpase a ETA de lo que podía ocurrir en Madrid? Creo que sí y trataré de explicarlo en la hipótesis que expondré a continuación. LO QUE NO ES MÁS QUE UNA CONJETURA Quienes pudieron llevaron al Gobierno de Aznar al convencimiento de que antes de las elecciones generales ETA pretendía atentar salvajemente en el Corredor del Henares. Por tanto, quienes pudieron sabían que algo iba a ocurrir en Madrid antes de que ocurriese. - ¿Qué esperaban que ocurriese? No lo que finalmente ocurrió y que, a mi juicio, les sorprendió. Para alcanzar su objetivo no necesitaban asesinar a 192 inocentes. Esperaban por un atentado fallido, tras el cual, Aznar, convenientemente encaminado, acusaría a ETA de intentar atentar en Madrid. -¿Qué buscaban los que participaron en el encaminamiento? Acusar a Aznar de inventarse atentados de ETA. Poco después de que Aznar acusase a ETA, aparecerían moritos, confidentes y policías… se recordarían las que ya no serían más que patrañas de Cañaveras, de Baqueira, de Chamartín… las amenazas de Ternera que jamás existieron, la tarjeta de la Corporación Mondragón, el mapa del Corredor del Henares, el Titadyn del que nunca más se supo… Sin embargo, no ocurrió lo que algunos esperaban. -¿Qué ocurrió? Vuelan cuatro trenes en Madrid. Nadie podría creer que los voló Aznar. Ya no podían acusarle de promover la historia de un atentado fallido de ETA. Y no podían esperar. Los que le encaminaron a ETA tenían que adelantar la patraña -aun ahíta de chapuzas imposibles- si no querían que se les acusara de la masacre. - ¿Quiénes volaron los trenes? Los servicios secretos de un país vecino -que conociendo lo que se pretendía gracias a algunos de los marroquíes y sirios que participaron en la trampa y que aparecerían tras ésta- colocaron en los trenes lo que sí estalló y aún no conocemos. - ¿Los supuestos culpables que nos han presentado volaron los trenes? Puede que alguno de los que huyeron. No los que se quedaron en Madrid. De haber participado en la masacre habrían escapado. - ¿Los supuestos culpables que nos han presentado participaron del encaminamiento? Sí. Al menos, los que simulaban liderar una célula terrorista. Tras la masacre se sintieron protegidos y ayudaron a dar forma a la versión oficial. Supieron demasiado. Desaparecieron. DE INTERÉS DE ESTADO -¿Por qué se decidió impedirnos conocer la autoría de la masacre? Por dos razones. - La primera, para que nunca supiéramos de la trampa que se ideó en contra del Gobierno de Aznar. Más, cuando tras lo ocurrido, lo más lógico es que millones de españoles acusaran a los tramposos, no sólo de la trampa que encaminó al entonces presidente del Gobierno a culpar a ETA, también de la masacre. - La segunda, por lo que algunos desalmados califican de “interés de Estado”. Recuerden las palabras del secretario general del Sindicato Unificado de Policía: ¿Qué Gobierno reconocería tal implicación, aun con pruebas, ante un vecino apoyado por la mayor potencia militar? ¿No sería ese hecho motivo de una política de ocultación, que en lenguaje político sería «de interés de Estado», para evitar la inestabilidad consiguiente? Si fuese cierta y se conociera dicha hipótesis, ¿qué situación se daría en la sociedad española respecto a los nacionales del país vecino? No olviden que lo que acaban de leer no es más que una hipótesis que trata de explicar lo que hasta ahora, insisto, sólo hasta ahora y tal vez no por mucho más tiempo, resulta inexplicable. Es cierto que en todo suceso que se investigue hasta la saciedad encontraremos más de una casualidad, pero también lo es que nunca encontraremos tantas como nos venden en el 11-M. Somos muchos los que creemos que nos han contado una película en la que lo único que no es ficción es el sufrimiento de las víctimas. Por lo que parece, ni al PP ni al PSOE ni al Gobierno de Estados Unidos les interesa saber quién está detrás de la masacre. A nosotros, sí. No nos resulta indiferente el sufrimiento ajeno. |